
El Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires cumple 140 años como guardián de la identidad porteña, función que desarrolla desde 1886 y que hoy combina la preservación histórica con servicios digitales que transformaron la manera en que los vecinos acreditan vínculos y ejercen derechos.
El organismo nació en 1886, en paralelo a la creación del Archivo General del Registro Civil, que comenzó a producir y conservar documentación de guarda permanente. Antes de esa fecha, los registros de nacimientos, matrimonios y defunciones eran administrados por la Iglesia. Desde entonces, el Registro Civil se convirtió en un actor central de la vida institucional porteña: certifica nacimientos, matrimonios, uniones convivenciales y defunciones, y garantiza el acceso a la documentación que acredita vínculos y permite ejercer derechos.
Ubicado en Jean Jaurés 970, el Archivo General conserva 32.323 libros con registros desde el siglo XIX hasta hoy. Su acervo ocupa entre 25 y 28 kilómetros lineales de documentación, según distintas estimaciones oficiales. A diario recibe entre 2.600 y 3.000 solicitudes, que son atendidas por equipos dedicados a la custodia, conservación, digitalización y expedición de documentos.
Cada acta es una historia personal y, a la vez, un fragmento de la historia de Buenos Aires. Allí quedaron asentados episodios como las defunciones masivas por epidemias y los registros de figuras como Jorge Luis Borges, Federico Leloir, Silvina Ocampo, Jorge Bergoglio, Oliverio Girondo, Diego Maradona, etc.
En los últimos años, el Registro Civil atravesó un proceso de modernización que permitió digitalizar el 100% de su acervo, equivalente a más de 20 millones de actas, con tres copias de respaldo además del soporte original en papel. Otras fuentes oficiales señalan que el proceso de digitalización alcanzó el 97% del archivo, con más de 16 millones de actas digitalizadas entre 2014 y 2018. La digitalización agilizó la expedición de partidas, que hoy pueden estar disponibles en 24 a 72 horas, reduciendo la manipulación de los libros históricos.
Desde 2023, el Registro Civil incorporó las uniones convivenciales virtuales, que permiten realizar la audiencia por videollamada, sin asistir a una sede. El trámite se inicia vía TAD con usuario miBA y el acta queda disponible electrónicamente. Las cifras muestran un crecimiento sostenido entre 2023 y 2025, cuando se celebraron 4.008 uniones convivenciales virtuales. Mientras que en el primer semestre del presente año se realizaron de forma virtual 2.271 de un total de 3.062 trámites. La inscripción permite acreditar convivencia y acceder a beneficios como obra social, licencias laborales, créditos conjuntos o pensiones. La modalidad virtual facilita la participación de parejas y testigos con dificultades de horario o ubicados en distintos puntos de la Ciudad.
El Registro Civil ofrece hoy una amplia gama de gestiones online:
– Solicitud de partidas (nacimiento, matrimonio, defunción)
– Solicitud de enlaces (matrimonio, unión convivencial presencial y digital)
– Identificaciones para trámites de DNI y pasaporte
– Inscripciones (divorcio, adopción, disolución de UCC)
– Reconocimientos y unificaciones
– Informaciones sumarias (autorización de viaje, certificado de convivencia)
– Rectificaciones de partidas
Desde una partida manuscrita del siglo XIX hasta una unión convivencial realizada por videollamada, el Registro Civil mantiene intacta su misión: registrar la vida de las personas y resguardar la identidad de cada generación de porteños.
