LA FORMA DE LAS PALABRAS
Hay objetos que parecen dormidos. Plumas que ya no manchan, pizarrones sin tiza, papeles que sobrevivieron a manos que ya no existen. En el Museo Histórico Cornelio de Saavedra, esos objetos despiertan. No porque alguien los toque, sino porque la nueva exposición —La forma de las palabras— los vuelve a poner en circulación, como si la escritura del siglo XIX todavía tuviera algo urgente que decirnos.
El museo que nació de una obsesión
Antes de convertirse en museo, el Saavedra fue una colección privada. Ricardo Zemborain, un hombre convencido de que la historia también se guarda en los detalles, reunió durante años documentos, muebles, armas, estampas y papeles que narraban la vida de Buenos Aires cuando la ciudad era más promesa que metrópolis. En 1921 decidió donarlo todo al municipio....

