EL ARTE DE ZURCIR Y SUTURAR: EL HILO QUE INSISTE
La primera impresión es el silencio. No el silencio solemne de una sala de museo, sino uno más denso, como si cada puntada bordada sobre las fotografías emitiera un sonido mínimo, persistente, capaz de atravesar 32 años de espera. En el Espacio de Arte AMIA, la muestra Entre zurcir y suturar propone una escena íntima en medio de una historia colectiva marcada por el terrorismo y la impunidad. Las imágenes intervenidas por la artista Natalia Zaidman —35 retratos de víctimas del atentado del 18 de julio de 1994— se presentan como pequeñas resistencias contra el desgaste del tiempo.
La vida antes del estallido
Vacaciones, casamientos, actos escolares, cumpleaños, partidos de fútbol, embarazos deseados. Las fotos recuperadas por las familias podrían pertenecer a cualquier álbum familiar ...

