PLAZAS PARA POCOS
El Gobierno porteño volvió a abrir el capítulo más controvertido de la gestión del espacio público: la instalación de bares y servicios privados dentro de parques y plazas. Esta vez, lo hizo mediante una licitación pública para incorporar puestos de café, baños, bibliotecas al aire libre, espacios para bicicletas, Wi‑Fi e iluminación en 16 espacios verdes de más de cinco hectáreas, con una inversión privada estimada en US$ 4,6 millones y un plazo de obra de seis meses.
Según la administración porteña, el proyecto busca sumar servicios “sin generar costos para el Estado ni para los vecinos”. Pero detrás de esa fórmula —repetida desde hace más de una década— se esconde una historia de idas y vueltas, rechazos vecinales, fallos judiciales y un modelo de concesiones que siempre encontró resis...

