LA BRUGEOISE

Los vagones de subterráneo más antiguos en funcionamiento del mundo, llamados “La Brugeoise”, fabricados en Brujas (Bélgica) hace cien años, están en peligro de ser desmantelados en Buenos Aires, denunció la ONG Basta de Demoler, que defiende el patrimonio porteño.

“La única línea del mundo en servicio con vagones de cien años debe seguir funcionando”, aseguró Santiago Pusso, vicepresidente de Basta de Demoler, en una conferencia de prensa en la entrada del metro, y adelantó que esta ONG presentará un recurso de amparo ante la justicia.

El Jefe de Gabinete del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires anunció el retiro en los próximos días de 95 vagones históricos de la linea “A”, la primera línea de metro del hemisferio sur, construidos en Brujas entre 1911 y 1919 por la empresa La Brugeoise, Nicaise y Delcuve. Horacio Rodríguez Larreta, desató la indignación de los conservacionistas cuando, la semana pasada, afirmó en declaraciones radiales que la madera de los coches podría servir para “hacer un asado”.

Se trata de los vagones de metro más antiguos que aún prestan servicio diario. Los del subterráneo de Budapest son más antiguos (1896), pero solo hacen recorridos turísticos.

 En tanto, la legisladora porteña María José Lubertino (FpV), declaró que: “Estos coches tienen un gran valor digno de ser preservado. Tienen un valor histórico digno de preservación. Esperemos que no pase como con los adoquines, que desaparecieron de San Telmo y hoy están en los countries. Ni como con el piso de parquet del Teatro Colón, que tuvimos que hacer una denuncia penal para que apareciera”.

El Jefe de Gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri (PRO) recibió numerosas denuncias por atentar contra el patrimonio de la ciudad.

• En 2008, el retiro de los adoquines de las calles de San Telmo, el barrio más antiguo de la capital argentina, provocó tal indignación que las autoridades debieron dar marcha atrás con su decisión.

• En 2011, una parte del parquet del centenario Teatro Colón, por entonces en trabajos de restauración, fue retirado y se utilizó para hacer regalos empresariales.

• Lo mismo sucedió con el Café Richmond, frecuentado por notables como Jorge Luis Borges, que fue cerrado y está amenazado de transformarse en una tienda de ropa deportiva.

• Actualmente, el Convento de Santa Catalina de Siena, fundado en 1745, está amenazado –en pleno centro de Buenos Aires– por la construcción de una torre de 60 metros en sus centenarios jardines.