EL AÑO DEL DRAGÓN

Los festejos centrales del año nuevo 4710 del calendario chino, que será regido por el signo del Dragón, comenzaron esta tarde en el barrio porteño de Belgrano, en escenarios montados en la plaza de Barrancas y en la calle Arribeños, donde hasta mañana habrá espectáculos artísticos y culturales, además de la feria gastronómica, de indumentaria y artesanías de ese país.
La inauguración oficial, “el despertar del Dragón”, estuvo a cargo del embajador de China en Argentina, Ying Heng Ming, en el escenario de Barrancas de Belgrano, quien en su discuros destacó la integración entre ambos pueblos y agradeció “a los amigos argentinos por acompañar la alegría y el ambiente de nuestra fiesta”.
El diplomático resaltó que en esa plaza había más argentinos que chinos, algo que consideró una muestra de la “muy buena convivencia de nuestra comunidades”.
Tras explicar que “el Dragón es un símbolo de vigor”, aseguró que “éste será para todos un año vigoroso, próspero y feliz, en el que al cumplirse el 40 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Argentina y China habrá visitas importantes de un lado y de otro, y muchas actividades culturales entre la Ciudad de Buenos Aires y Pekín”.
Ying Heng Ming estuvo acompañado en el escenario por el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, y el animador de la fiesta, Carlos Lin (Lin Wen Chen, su verdadero nombre) el primer locutor nacional de origen chino, quien nació en Bolivia y llegó a Argentina a los dos años.
Tras unas palabras de salutación por el año nuevo de Santilli, dos dragones sostenidos por grupos de argentinos de escuela de kung fu se arrimaron al escenario, donde con varias pinceladas realizaron la tradicional “pintada de pupilas” con la que se despierta al Dragón.
El acto de apertura culminó con las danzas del Dragón y del León, que se repetirán cada hora por las calles del barrio chino de Belgrano y por la zona de la estación Barrancas del Ferrocarril Mitre.
Luego, la canción oficial “La Descendencia del Dragón”, fue interpretada en un versión lírica en español por Diego Famá, y en una versión pop en chino.
En tanto, en los senderos de la plaza y las calles del barrio chino resaltaba el rojo de los faroles chinos de papel, con detalles dorados, junto a gran cantidad de puestos que ofrecían productos originarios de ese país o hechos a su estilo, en especial comidas y artesanía.
Éste es el primer Año del Dragón que se celebra en Argentina -dado que se repite cada 12 años pero el Año Nuevo chino se festeja acá desde 2004- y por lo importancia de este ser mitológico en la cultura de esta comunidad, las actividades se extenderán durante dos días y en en dos escenarios.
Durante estas dos jornadas, en ambos escenarios se ofrecerán demostraciones de artes marciales, baile tradicional mulan, ceremonia del té, tango de la integración con parejas conformadas por argentinos y asiáticos, humor y grupos musicales invitados de Japón y Corea.
El festejo culminará mañana al anochecer cuando en simultáneo Argentina y Asia brinden por un próspero Año del Dragón y sobre el escenario todos los artistas participantes canten nuevamente la Canción “La descendencia del Dragón”.