viernes, febrero 23

«LOS SUEÑOS DE LA MUJER ARAÑA»: 3000 FOTOGRAFÍAS DE AMÉRICA LATINA

por Mercedes Ezquiaga

La exposición «Los sueños de la mujer araña», título inspirado en la famosa novela de Manuel Puig, que reúne cerca de 200 fotografías impactantes de diversos autores que han retratado la violencia política y las formas de resistencia que atravesaron América Latina en el siglo XX, dará inicio al más flamante espacio expositivo en Buenos Aires, Fundación Larivière, que abre en el Distrito de las Artes del barrio porteño de La Boca, dedicado exclusivamente a la fotografía latinoamericana.

El flamante espacio bautizado Fundación Larivière Fotografía Latinoamericana reunirá obras de la colección de Jean-Louis Larivière, un patrimonio que fue acopiando a lo largo de 30 años, integrado por más de 3.000 fotografías -entre postales, series, porfolios y obras que combinan fotos con otros materiales-, «una colección privada que va a tener destino público y también la concreción de un largo anhelo», dice la directora de la fundación, Felisa Larivière.

La colección de Jean Louis Larivière -quien junto con Dudú von Thielmann crearon en 1992 Ediciones Larivière para libros de fotografías- «tiene dedicación, pasión y compromiso porque fue formando este acervo viajando por los distintos países de Latinoamérica, conociendo a los fotógrafos en persona, ha ido a sus talleres, les ha financiado series. Digamos que es un enamorado de la fotografía latinoamericana, un gran conocedor y resolvió abrir a los demás este patrimonio tan contundente. El Distrito de las Artes parecía el lugar natural para un emprendimiento así», cuenta Felisa Larivière sobre la sede donde hoy se realizará la inauguración.

La colección alberga piezas de fines del siglo XIX hasta la actualidad y si bien tienen mayor presencia las décadas que van desde 1930 hasta 1990, el acervo está compuesto por fotografías vintage en su gran mayoría, provenientes especialmente de la Argentina, junto con un patrimonio importante de México, Perú, Colombia, Chile, Venezuela y Brasil. Asimismo, Cuba, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Costa Rica, Guatemala y Panamá tienen presencia en el conjunto.

Con esto mente, la muestra inaugural «Los sueños de la mujer araña», curada por el especialista francés Alexis Fabry, busca dar cuenta de la esencia de ese gran acervo a través de un recorte de 200 imágenes que han explorado, documentado o denunciado aspectos e historia del «País de las Maravillas Sangrientas que es América Latina», como señala el escritor Alan Pauls, invitado a escribir el texto inaugural de la muestra.

«El foco principal es lo urbano, es el denominador que atraviesa toda la colección, desde lo arquitectónico, desde lo social, las tensiones políticas que atraviesan y donde hay mucha violencia, algo que lamentablemente caracteriza a la realidad latinoamericana. No solo la ciudad que se ve sino también los pliegues, lo que no está dicho, la sexualidad perseguida y todo la ensoñación que permite el cine o la veneración por grandes artistas de Hollywood», desarrolla la directora del espacio.

A lo largo del recorrido se pueden ver por ejemplo imágenes de Sara Facio retratando las calles de la ciudad cuando muere Juan Domingo Perón, el 1 de julio de 1974, como reportera acreditada de una agencia de noticias de Francia, un retrato sepia de Eva Perón de un fotógrafo anónimo, la famosa «Caprichos», retrato de Anita Grim (1936) de Annemarie Heinrich, imágenes de Alejandro Kuropatwa de la serie Cóctel, donde daba primer plano a los medicamentos que regulaban su vida cotidiana debido a ser víctima del sida o la emblemática «Militares argentinos durante la celebración del Día del Ejército» (1981), donde todos, de manera escalofriante, miran a cámara, de Eduardo Longoni.

La gran cantidad de artistas que integran la Colección abordan – desde sus latitudes, perspectivas y propuestas estéticas – el espacio urbano y sus actores como problema central. Así, la ciudad se convierte en escenario de profundas transformaciones y conflictos histórico-políticos en los que toman parte sujetos sociales diversos.

«Esta primera muestra apunta a dar una idea general de lo que es la colección: 200 fotografías que se eligieron con ese con ese objetivo de dar una pantallazo, hay persecuciones, manifestaciones y un denominador común que es esta realidad violenta, no es una colección complaciente sino bastante sincera», añade Larivière.

Las tensiones políticas se reflejan en imágenes como «Represión en Campo de Mayo a los manifestantes que repudian el levantamiento carapintada de Semana Santa» (1987) o un grupo de madres de Plaza de Mayo reprimido por la caballería durante la Marcha por la Vida. También están la «Manifestación de la CGT en Plaza de Mayo» (1982) de Daniel Merle o la manifestación de taxistas (1986) de Adriana Lestido.

Se incluye en esta exposición la serie de Facundo De Zuviría de su trabajo en el Programa Cultural en los Barrios, por el que recorre y documenta la ciudad capturando anuncios publicitarios, carteles políticos, casas de barrios periféricos y escaparates de pequeños comercios («Todo para la novia» se lee en uno de ellos), o «El triunfo de la muerte» de Oscar Bony, donde sus autorretratos a color enmarcadas en vidrio son baleadas por el artista para atestiguar la violencia inscrita en la sociedad argentina.

Se lee «No, No» en una pintada callejera en Chile, fotografía de Óscar Wittke, cuando se realizó un referendo sobre la permanencia en el poder de Augusto Pinochet, en 1988 pero hay también imágenes como la de Atilio Cattaneo que retrata los afiches promocionales de películas de Isabel Sarli como «Desnuda en la arena», de Armando Bo, y el poder de irrefrenable seducción que emana de la actriz.

En el marco de las urbes retratadas y sus márgenes conviven temporalidades y culturas disímiles que yuxtaponen y tensionan símbolos, arquitecturas, memorias y rituales. Desde retratos de estudio tradicionales hasta obras experimentales y críticas contemporáneas, los rostros y los cuerpos tienen un lugar destacado, como las fotografías de prostitutas del colombiano Fernell Franco, que en este caso remiten a una estética ‘gótico-tropical’ que vuelve a encontrarse en las películas realizadas en Cali durante los años 70 y 80 y que se manifiesta en retratos de mujeres vampiros, casi desnudas y recostadas en camas de burdel, en atmósferas decadentes y como carcomidas por la humedad.

«Como en Puig -dispara el escritor Alan Pauls-, aquí también hay divas del cine, vamps, chongos, chiques de la noche, travas, drags, culturistas, misses, íconos del porno para valijeros, estampitas de un culto queer polimorfo que la colección, con el oportunismo perspicaz de un militante del flyer, disemina como pétalos tóxicos entre postales de represión, cargas de caballería, plazas gaseadas y retratos de la familia militar. Esa promiscuidad es estimulante, pero más lo es la idea de que la bisagra que enlaza esas dos dimensiones es el cuerpo. Eso es lo que narran estas fotos: las aventuras del cuerpo en ese País de las Maravillas Sangrientas que es América Latina».

Son los cuerpos, entonces, es el gran eje de toda la exposición, en palabras de Pauls: «Perseguidos, golpeados, baleados, desnudos, posados, exhibidos, formados, adiestrados, esculpidos». «Hay cuerpos con nombre y cuerpos anónimos, celebrities y desconocidos, íconos pop y estrellas de una noche», añade el autor de la novela «El pasado».

«Los sueños de la mujer araña» se podrá visitar hasta el 15 de marzo de 2023, de jueves a domingo de 12 a 19, en Caboto 564, Distrito de las Artes, La Boca.

Foto/fuente: Télam

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