jueves, abril 18

LA HISTÓRICA LUCHA DE LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO EN LA FERIA DEL LIBRO

Taty Almeida, referente del movimiento de derechos humanos e integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, recorrió, junto al dirigente de la agrupación Hijos, Carlos Pisoni, algunos pasajes de su vida y de la historia de la lucha que dieron los organismos contra la última Dictadura cívico militar.

El evento se desarrolló el sábado 29 de abril en la Feria del Libro, en el marco de  un “diálogo público”, donde se destacó el valor de  la consigna: «Memoria, Verdad y Justicia».

“El pueblo las abraza. Diálogo público entre Taty Almeida y Carlos Pisoni” se tituló el encuentro que se inició pasadas las 19 en el stand de la agencia de noticias Télam.

“Lamentablemente quedamos muy pocas Madres y Abuelas pero estamos tranquilas porque esa posta la están recibiendo los jóvenes. Es un compromiso con los 30 mil desaparecidos. Es una militancia estupenda que demuestra el compromiso por ayudar al otro”, expresó Almeida, de 92 años, durante el encuentro.

Hoy, domingo 30 de abril, se cumplen 46 años de la primera ronda de las Madres en Plaza de Mayo, cuando un grupo de 14 mujeres comenzó una caminata en reclamo de la aparición con vida de sus hijos detenidos desaparecidos.  Taty Almeida, consideró «muy importante” escuchar la historia de esas catorce mujeres que pese a la vigencia del estado de sitio se reunían en Plaza de Mayo con la convicción de que “por separado” no iban lograr nada.

“El pañuelo blanco nació porque una de las Madres dijo en 1977, cuando acompañamos la peregrinación a Luján con la intención de hablar con la jerarquía eclesiástica, que podíamos ponernos un pañal de nuestros hijos en la cabeza. Antes no eran descartables y muchas Madres los habían guardado. Ese pañal que sirvió para cuidarlos cuando eran bebes, después sirvió para pedir por la vida de ellos”, contó Almeida, que enfatizó: “a pesar de las sillas de ruedas y los bastones, las locas seguimos de pie”.

En este sentido, llamó a “no bajar los brazos” y seguir luchando: “Las tres patas de nuestra lucha son por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Jamás creímos en acciones por mano propia. Un pueblo que olvida corre peligro de que todo lo malo que le pasó vuelva a ocurrir. Queremos saber qué pasó con nuestros hijos. Nunca me voy a cansar de repetir que no me quiero ir sin tocar aunque sea los huesos de (su hijo) Alejandro (Almeida) y no pierdo la esperanza gracias al trabajo que realiza el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF)”, remarcó.

Por su parte, Pisoni rememoró el “camino de lucha” que hizo la agrupación Hijos junto a las Madres y compartió un tramo de su propia historia.

“Había madres que dejaban el cuarto y la cama intacta esperando a sus hijos. Esa esperanza es la que las caracterizó porque, aun con todo perdido, siguieron adelante”, subrayó.

También compartió la relevancia que tuvo el surgimiento de Hijos, en 1995, cuando se formó con el objetivo de “reivindicar la lucha de nuestros padres y su militancia política”.

Pisoni sostuvo que los escraches que Hijos comenzaron a realzar en esos años a los genocidas que estaban libres como producto de la vigencia de las leyes de impunidad, permitió generar una condena social hacia los represores.

Recordó cuando se encontró en un bar con un represor de la última dictadura que torturó a sus padres: el exsuboficial de la Policía Federal, Julio Simón, y de las ganas que tuvo de romper una botella para enfrentarlo.

“Estaba con mis compañeros. Su contención me hizo no agarrar esa botella y el tiempo me dio la razón. Llegó el momento en que volví a ver esa persona en el banquillo de acusados y le pude decir todo lo que quería en la cara. Estuve el día en que el tribunal lo condenó a cadena perpetua y hoy está en el pabellón de lesa humanidad del penal de Marcos Paz”, relató.

En el transcurso de la charla, Pisoni llamó además a dar una lucha para contrarrestar los discursos negacionistas sobre los crímenes que perpetró el terrorismo de Estado.

“Si algo nos enseñaron las Madres y las Abuelas fue apostar a la lucha colectiva y a la organización. Hoy, cuando se reproducen discursos de oído y negacioncitas tenemos que debatir y charlar”, afirmó.

Pisoni destacó que Taty Almeida “nunca faltaba a ningún acto o escrache de Hijos» y resaltó que cuando repasa fotos de esos años siempre encuentra la figura de la histórica dirigente de Madres en esas acciones.

El encuentro terminó con el pedido de Taty a la audiencia de ponerse de pie para gritar al unísono: «30 mil compañeros detenidos desaparecidos: Presentes, ahora y siempre».

Fotos / Fuente: Télam

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *