EMERGENCIA HABITACIONAL EN LA CIUDAD

Alertados por la evidente situación de desatención de parte del Gobierno porteño con miles de familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad habitacional y ante la muerte por congelamiento de una persona en situación de calle, Gervasio Muñóz, referente de la agrupación Inquilinos Agrupados, junto al abogado Jonatan Baldivieso, presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad, presentaron este martes 2 de julio un pedido de informes al Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires (IVC).

En el requerimiento, solicitan a los funcionarios que se desempeñan en el IVC que informen sobre el deber que les compete de ejercer el control del cumplimiento de las leyes locales que regulan aspectos vinculados a la materia locativa-habitacional, brindando un asesoramiento descentralizado a propietarios e inquilinos. Exigen, también, un detalle de cada una de las decisiones y medidas adoptadas por el IVC para cumplir con el art. 31 de la Constitución de la Ciudad que obliga a auspiciar la incorporación de los inmuebles ociosos y a recuperar las viviendas precarias.
Solicitan que el IVC informe de qué forma ejerce el control del cumplimiento de los deberes de los corredores inmobiliarios de hacer constar, en todo ofrecimiento publicitario de locación de inmuebles con destino habitacional que se emita vía páginas web o en sus oficinas, la leyenda: “Para los casos de alquiler de vivienda, el monto máximo de comisión que se le puede requerir a los propietarios será el equivalente al cuatro con quince centésimos por ciento (4,15%) del valor total del respectivo contrato. Se encuentra prohibido cobrar a los inquilinos que sean personas físicas comisiones inmobiliarias y gastos de gestoría de informes”.

La problemática de Vivienda y la gestión del Gobierno de la Ciudad
El déficit habitacional responde a las necesidades insatisfechas dentro de una determinada población. En la Ciudad de Buenos Aires la dimensión de esta problemática se ha incrementado a partir de 2008. A fines de ese año, la Legislatura de la Ciudad emitió un informe donde se sostiene que unas 500.000 personas padecen situación de emergencia habitacional en el territorio porteño. Estos datos contrarían a lo informado en el portal web del Gobierno de la Ciudad, donde se sostiene que este número alcanza a 85.000 familias. Aunque, si consideramos que un hogar promedio está integrado por 3 personas, estaríamos hablando de 255 mil ciudadanos en situación de vulnerabilidad habitacional en la metrópolis más rica del país.

De acuerdo a los datos que arrojó el Censo 2010 existen 163.587 personas que viven en villas y asentamientos precarios. Esta población se incrementó un 52.3% respecto al registro del censo 2001, el cual ya había registrado un incremento de más del 100% respecto al censo 1991. En consecuencia, en los últimos 20 años (1991- 2010) la población de villas y asentamientos precarios pasó de 52.608 a 163.587, lo que representa un incremento del 310%.

Según la Encuesta Anual de Hogares (EAH) en 2009, el 9,7 % de éstos se encontraba en situación de de hacinamiento. En tanto que por ese mismo año la EAH daba cuenta que el 61.7% de los porteños eran propietarios de su vivienda y/o el terreno que habitan: lo que equivale a casi 600 mil hogares o 1,8 millones de habitantes. El 27,5% son inquilinos o arrendatarios, lo que equivale a 265 mil hogares o casi 800 mil personas. En tanto que el 10,2 % de los hogares padecían una situación de tenencia precaria de la vivienda que habitan, casi 100 mil hogares o 300 mil personas. En los últimos cuatro años esta situación de precariedad se agravó, al tiempo que el metro cuadrado en el precio de la tierra fue en ascenso.

En la actualidad el déficit habitacional afecta a los sectores medios y bajos de la Ciudad. Los sectores medios tienen grandes dificultades para acceder a una vivienda propia. Las causas principales son el incremento del precio de los inmuebles y la falta de una política crediticia por parte del Banco Ciudad que ofrezca financiamiento a tasas razonables.

El valor del metro cuadrado en dólares para departamentos usados de dos y tres ambientes en los distintos barrios porteños puede variar entre los 6000 y 2000 dólares, con variaciones muy fuertes de acuerdo al barrio. En Palermo el metro cuadrado promedio es de 5000 dólares, mientras que en la zona Sur alcanza los 2000 dólares.

La trampa de los créditos UVAs
Un reciente informe elaborado por el la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad, los créditos UVAs, lanzados en 2016 por el Presidente Maurici Macri, con la intención de alentar el acceso a la vivienda de los sectores medios altos, resultaron un fiasco.
La diferencia fundamental entre los préstamos en UVAs y los créditos hipotecarios convencionales (no UVAs) reside en que al ser la primera una medida ajustable de valor del Indice del Precio al Consumidor, la tasa de interés nominal anual debiera ser comparativamente más baja y los ingresos para calificar a estos prestamos nominalmente menores. En la actual situación de crisis económica, de depreciación salarial y de devaluación monetaria que atraviesa el país esta fórmula resulta inversamente proporcional a este propósito. Como ejemplo basta señalar que a diciembre de 2018 el valor de la UVA se ubicó un 121,1% por encima de su valor inicial de su lanzamiento en marzo de 2016. Por otra parte, si bien la cuota al inicio del crédito parece accesible, a medida que esta se va actualizando por el nivel inflacionario, se hace insostenible. Los incrementos salariales no alcanzan a compensar el desfasaje del costo de vida. Por otra parte, el incremento del valor de las propiedades y de la tasa de interés producen incrementos en la cuota mensual del crédito hasta hacerla insostenible.

¿Existen soluciones o tan sólo políticas de exclusión?
La solución para los sectores más vulnerables de la población, fue la promesa incumplida de la construcción de viviendas sociales. Sin embargo desde 2009 en adelante se destina menos presupuestos para inversión en la vivienda social al IVC, lo que deja en evidencia que la intencionalidad política no es resolver el problema. Mientras que en 2007 la inversión del IVC ascendió al 2.9% de los gastos totales del Gobierno. Esta participación cayó sistemáticamente durante la gestión de Mauricio Macri descendiendo al 2.4% en 2008, al 1.5% en 2009 y al 1.1% según la ejecución presupuestaria al cuarto trimestre de 2010.