DIETAS ESCOLARES EN BAJA

“En este contexto de crisis económica que atraviesa el país, donde la pobreza y la indigencia en la Ciudad de Buenos Aires crecieron en niveles alarmantes, no podemos permitir que el jefe de Gobierno reduzca las raciones alimentarias de las escuelas de la porteñas”, expresa la legisladora Lorena Pokoik, vicepresidenta de la Comisión de Educación de la Legislatura de la Ciudad, en la presentación de un proyecto de resolución en el que solicita al Ejecutivo porteño que informe el total de raciones alimentarias destinadas a las escuelas públicas para el corriente año.
El pedido se enmarca en la crisis alimentaria y el reclamo de la comunidad educativa que viene denunciando el recorte de alimentos en los establecimientos educativos. “Presentamos este pedido de informes, porque consideramos inadmisible que en el distrito más rico del país se les quite la comida a las y los alumnos de las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires”, señala Pokoik.

El proyecto de resolución requiere que al Ejecutivo porteño que, en el pazo de 30 días, informe: La cantidad total de raciones alimentarias para el año 2019 del Programa 51 Asistencia Alimenta y Acción Comunitaria. Mencione si se redujeron las raciones alimentarias con respecto al año 2018 y en de ser así, que señale los motivos de esta merma. Y por último le solicita que indique la cantidad de raciones provistas por nivel y modalidad, desagregadas por desayuno, refrigerio, vianda y comedor.

El año pasado, durante la exposición del presupuesto 2019, la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, desmintió la existencia de reducción presupuestaria y aseguró que para el presente ciclo escolar estaban previstas 83 raciones alimentarias en las escuelas porteñas. Lo cierto es que la comunidad educativa viene denunciando desde comienzos del ciclo lectivo que las raciones resultan insuficientes. De ser así, se confirma una reducción de cinco millones trescientos treinta mil doscientos cincuenta y nueve (5.330.259) raciones alimentarias, es decir, una caída del 6,4% en relación al año pasado.
“Esto se contradice con el discurso del Jefe de Gobierno que pondera la reforma educativa que viene llevando adelante, reforma que nosotros vemos como una reducción del presupuesto educativo, como caída en las partidas de infraestructura escolar, como terrenos baldíos que se publicitan como escuelas construidas, como reducción de la calidad y cantidad de la comida en las escuelas, etc.”, indica Pokoik y agrega: “Es inadmisible en el distrito más rico del país. No puede ser que los alumnos de la ciudad no tengan un plato de comida en las escuelas”.