ASBESTADOS

Enero de 2011. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se dispone a  adquirir coches usados para «el normal funcionamiento de la línea B de subterráneo».  Toma esta decisión en paralelo a la voluntad del Metro de Madrid de vender en en Subasta Pública cuatro lotes de coches CAF 5000 retirados del servicio. Y encomienda al flamante gerente de SBASE, Juan Pablo Piccardo,  concretar la operación. SBASE se presenta como única oferente y resulta adjudicataria del lote 1, compuesto por 24 coches. Paga alrededor de 550 mil dólares por cada unidad. Y, paga también el costo de la adecuación de cada uno de esos coches para que puedan circular el trazado de la línea B. Recién en abril de 2013 estos trenes entran en funcionamiento. Presentan una alta tasa de fallas mecánicas y desperfectos varios. Trenes varados, pérdida de patines colectores, recurrentes evacuaciones de pasajeros, cortocircuitos, principios de incendios varios y hasta denuncias de desguace de las unidades para reemplazar piezas faltantes.

Pero, la peor noticia se conoció en febrero de este año, cuando el Metro de Madrid admitió, abierta y públicamente, que se deshacía de las unidades CAF 5000 porque contenía asbesto en sus componentes eléctricos. Y remató, por precios irrisorios, más de cien coches para ser desguazados en España.

La asbestosis en un tipo de cáncer, reconocido como enfermedad laboral, que se adquiere por la exposición prolongada a este tipo de material y la falta de medidas de seguridad para manipularlo es altamente riesgosa para los trabajadores. El asbesto está prohibido en España desde 2001, al igual que en la Argentina, donde también se encuentra vedada la importación de cualquier producto que lo contenga desde el año 2003.

La revelación de la presencia de este asbesto en las formaciones, preocupó a los trabajadores de la línea B. Tras varias medidas de protesta, SBASE decidió retirarlos preventivamente de circulación. A menos de cinco años de adquirirlos, de segunda mano y por cifras siderales, los CAF 5000 fueron sacados de servicio.

Esta semana, un estudio del Departamento de Geología de la Universidad Nacional del Sur reveló la presencia de asbesto variedad crisotilo en componentes de los trenes Mitsubishi de la línea B, Nagoya de la línea C y CAF-GEE de la línea E. El análisis, arduo y riguroso, incluyó la evaluación de 50 muestras en diferentes flotas. También se encontró asbesto en los talleres.

La evaluación, encargada por la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP), detectó la presencia de fibras de asbesto de la variedad crisotilo en los apagachispas y aisladores de resistencia de los trenes Mitsubishi, las placas de contacto de luces y placas presostato de los trenes Nagoya serie 300, y las tapas de apagachispas de los trenes CAF-GEE.

La doctora Leticia Lescano, especialista en asbestos a cargo de esta investigación, informó que el estudio dio positivo en la mayoría de las 50 muestras extraídas de las diferentes flotas, y advirtió “El asbesto es un material peligroso, que está prohibido, y que debe tratarse con muchos recaudos por su implicancia ambiental y para la salud”.

El asbesto hallado en tableros eléctricos, recubrimientos de caños (aisladores), fibrocemento y apagachispas, comporta riesgos para los trabajadores expuestos la manipulación  y acumulación de los componentes y partes. También, explicó Lescano,  este producto suelo volatizarse por lo que las personas que trabajan con estos materiales lo podrían estar inhalando permanentemente. Precisamente, la semana pasada falleció de cáncer un oficial de mantenimiento de trenes del Metro de Madrid al que se le había reconocido la asbestosis como enfermedad laboral.

Las fibras de asbesto variedad crisotilo, como las halladas en componentes de los trenes de las líneas B, C y E se encuentran prohibidas en la Argentina desde 2003. Los CAF 5000, ingresaron al país a partir de 2011. Es decir que en esta compra se violó por completo la normativa vigente desde el año 2003 que prohíbe la adquisición de este material.

Para el Gobierno porteño, la noticia de la semana no fue el hallazgo de asbesto, ni el riesgo al que están expuestos los trabajadores que manipulan estos productos. Sino que, tras la inauguración de la Estación Facultad de Derecho de la Línea H.