ARTE Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Las fotografías, dibujos, pinturas, artefactos e instalaciones que componen la muestra “Arte y Territorio” podrán verse hasta el 27 de noviembre en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, en coincidencia con las jornadas de arte y transformación social.
La muestra montada en la sala IV y Dos Paredes del espacio ubicado en avenida Del Libertador 8151, “promueve el intercambio de experiencias en en marco del apoyo y defensa de los derechos humanos, la cultura y la memoria”, informaron los organizadores.
La exposición convocó proyectos comunitarios como Zona imaginaria, creado en la Villa Jardín de la localidad bonaerense de San Fernando para integrar a los jóvenes del barrio con artistas visitantes, en busca de un desarrollo creativo y sustentable para nuevas generaciones.
La exhibición reúne obras realizadas por internos del Penal 48 de máxima seguridad de José León Suárez, dentro del Centro Universitario San Martín (Cusam) que allí funciona; y de ahí surge “Pabellón Frazada”, un pabellón artístico, una forma institucional y una instalación hecha con frazadas para alojar, compartir y liberar experiencias, de ese proyecto educativo en contexto de encierro.
Instantáneas del barrio Mitre es otro proyecto convocado y muestra el trabajo que desarrolla el Conti en ese lugar: historieta para niños y adolescentes, fotografía relacionada con la práctica del fútbol, la identidad, el trabajo en una panadería comunitaria y los derechos de los niños en una juegoteca.
La Biblioteca Caminante es otro peculiar proyecto invitado al encuentro: un dispositivo móvil que transforma momentáneamente las condiciones de habitabilidad del entorno donde se instala.
Esta estructura que se arma y desmonta en forma instantánea, fue creada como respuesta a las necesidades de la Escuela Carlos Mugica de la Villa 31 de Retiro, que necesitaba un corredor móvil de lectura para transitar los tres niveles que alberga el edificio: inicial, primario y medio.
Sus capacidades para desplegar y sostener actividades en múltiples lugares, generando al mismo tiempo un espacio donde realizarlas, fueron pensadas en El Obrador de arte, un taller que funciona los sábados en la escuela con jóvenes de 12 a 18 años.
Ellos fueron los ideólogos de la biblioteca que tiene patas para caminar, parlantes y una pantalla desplegable con un proyector que funciona como cine, mientras que los diseñadores fueron miembros del colectivo de arquitectura asamblearia CAPA.
La villa 31 y 31 bis es una de las más informales, antiguas y pobladas de la ciudad. Contigua a la terminal de ómnibus de Retiro, entre sus deudas más notorias están la asistencia pública y el equipamiento educativo.
La construcción y desarrollo de la Biblioteca caminante fue posible gracias a la activación de una valiosa red de vínculos de trabajo, afecto y colaboración mutua entre docentes del Club de Jóvenes, colectivos de arte, arquitectura, urbanismo y otras instituciones.
La de la biblioteca fue hecha con pupitres abandonados que forman una base capaz de subirse a un tren para llegar a otros barrios y la gran lona que se despliega para sentarse junto a los libros es un mapa del barrio realizado con ayuda de los Talleres de Urbanismo Buenos Aires (Turba), el mismo que propuso los pequeños mapas individuales sobre tela que incorporaron como almohadones.
Otra propuesta de esta muestra es el Proyecto Enroque, que exhibe la memoria visual de una población de marginalidad radical sumergida en una búsqueda crítica de su identidad: un taller de artes visuales para jóvenes en situación de calle y recuperación de adicciones de la villa 1.11.14 del bajo Flores.
Mientras que el proyecto La Estrella reúne obras producidas en talleres de arte cooperativo y autogestivo del barrio homónimo, ubicado en el tercer cordón del conurbano, donde no hay cloacas ni agua potable ni gas natural, las calles en su mayoría son de tierra e inundables y el arte funciona como herramienta de inclusión, debate y y organización.