LAS ESCUELAS NOCTURNAS NO SE CIERRAN

La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, dio marcha atrás con el cierre de los establecimientos educativos nocturnos. La medida había sido dispuesta en forma conjunta por la funcionaria y el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta el 13 de diciembre del año pasado, el mismo día que finalizaron las sesiones ordinarias de la Legislatura.
Alegando escasez de alumnos y currículas desactualizadas, la inconsulta resolución 4055-2018, disponía el cierre de 14 escuelas nocturnas a las que asisten en su mayoría personas que trabajan y tratan de completar sus estudios secundarios.

Según datos proporcionados por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), en la Ciudad de Buenos Aires una 420 mil personas no terminaron el nivel medio, de las cuales sólo 32.000 asisten a alguna de las propuestas educativas existentes. A partir de estas cifras, se concluye que el problema de la escasez de alumnos reside básicamente el la falta de políticas públicas para promocionar una oferta educativa que incluya a la población sin escolaridad secundaria que es obligatoria a nivel nacional.

En concordancia con la falta de tacto y estrategia para encarar problemas que atañen a los sectores más vulnerables de la población, la primera reacción que tuvo la ministra de Educación Soledad Acuña, ante las críticas de la comunidad educativa en particular y hacia el conjunto de la ciudadanía en general, fue atacar a los trabajadores de la educación. En declaraciones a los medios manifestó que los docentes y las docentes tenían menos prestigio que alguien que baila en la televisión, para añadir luego que los maestros de grado sólo trabajan cuatro horas por día. “Estas expresiones son únicamente concebibles en personas que jamás se pararon frente a un aula”, llegó a decir el periodista Nelson Castro tras preguntarle a Acuña, en una entrevista televisiva, si poseía título docente o al menos experiencia frente a un aula.

El 21 de diciembre los legisladores de la oposición convocaron a una sesión Extraordinaria de la Legislatura porteña con el objetivo de debatir la derogación de la resolución del Ejecutivo. La convocatoria fracasó por falta de quórum, los ediles de la alianza Larreta – Carrió (Vamos Juntos) no bajaron al recinto.
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad, convocó a un acuerdo entre las partes para arribar a una solución, los funcionarios del Ejecutivo porteño defendieron a rajatabla la resolución que cerraba los establecimientos educativos nocturnos.
Paralelamente a esto, la comunidad educativa conformó una Multisectorial Contra el Cierre de las Escuelas y salió a dar batalla para evitar el cierre de los establecimientos educativos y se hizo escuchar. El Jefe de Gobierno porteño, debió soportar al menos tres escraches en las habituales visitas que hace a las comunas. Siempre sin poder hilvanar una respuesta coherente respecto a la medida y huyendo del lugar rodeado de guardaespaldas.

El 9 de enero pasado, el Eduardo López, Secretario General de UTE, denunciaba que la inscripción online de escuelas nocturnas estaba bloqueada en el portal del Gobierno de la Ciudad. “Si el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta dice que ‘nunca cerrará escuelas’ ¿por qué mantiene bloqueada la inscripción On Line de las 14 secundarias nocturnas?», se preguntaba el dirigente sindical en su cuenta de twitter.

La respuesta de la Multisectorial Contra el Cierre de las Escuelas al bloqueo de las inscripciones por parte del Gobierno porteño, fue abrirlas por cuenta propia. La respuesta de la ministra de Educación ante esta medida, se hizo pública a partir de un vídeo donde la funcionaria asegura que el Gobierno de la Ciudad no cierra escuelas e informa que el 6 de marzo se  inician las clase en todos los establecimientos educativos ‘incluso los nocturnos’ en todo el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. En los hechos, la resolución que determinaba el cierre de los 14 establecimientos nocturnos mantenía plena vigencia.

Esta mañana, se conoció una nueva resolución (1169/2019), suscripta por Soledad Acuña, que en el artículo 1º expresa “déjese sin efecto la Resolución N° 4055/MEIGC/18”. En tanto el 2º artículo, explica: “ratifíquese que las acciones desarrolladas en el marco de la transformación educativa en ningún modo conllevan el cierre de establecimientos educativos”. Más adelante afirma: «el Ministerio de Educación e Innovación cuenta con diversa y suficiente oferta educativa en el turno vespertino/noche, de todos los niveles educativos, incluido el nivel medio, para todos los jóvenes y adultos que decidan iniciar o continuar con sus estudios». Y, finalmente, llama a conformar “una mesa de trabajo”.

“La anulación del cierre de los colegios nocturnos es un gran triunfo que implica una desautorización de la ministra Acuña. Ella debe irse de inmediato porque su continuidad en el cargo es una amenaza a la educación pública”, señaló el legislador porteño Gabriel Solano (Partido Obrero – FIT), en declaraciones a la prensa.
Para Solano, la medida que anula la polémica  resolución 4055-2018, suscripta por Soledad Acuña, “Es un enorme triunfo. Demuestra que teníamos razón los estudiantes, docentes, autoridades y organizaciones que denunciamos que era un cierre de escuelas nocturnas, que el gobierno negaba”.
“Este retroceso es resultado de esa enorme presión popular, que se expresó en movilizaciones y expresiones públicas de todo tipo contra el cierre de las nocturnas, y que objetivamente pone en cuestión la permanencia de Soledad Acuña en el ministerio de Educación, dado que se evidencia como una enemiga acérrima de la educación pública en la ciudad. Acuña viene ajustando los salarios y el presupuesto educativo y reduciendo la planta docente. La única forma de defender la educación pública en la Ciudad es que Acuña se vaya”, finalizó diciendo Solano.