miércoles, octubre 21

EL CULTURAL RECOLETA INAUGURA TRASHGUSMANÍA Y SLIP TOUCH

El jueves 29 de octubre, cuando el reloj marque las 18, el Centro Cultural Recoleta volverá a encender su pulso característico: ese que combina juventud, experimentación y una sensibilidad alerta a los desbordes del presente. En esa fecha se inaugurarán dos exhibiciones que, aunque muy distintas entre sí, dialogan en un punto esencial: la necesidad de revisar los materiales, los lenguajes y las estructuras que moldean nuestra vida contemporánea.

Por un lado, TrashGuzmanía 2001-2030, una retrospectiva dedicada al artista rosarino Mauro Guzmán, figura clave del arte experimental argentino. Por el otro, Slip Touch, la primera exposición individual en Sudamérica del italiano Marco Giordano, que llega al país con el apoyo del programa Italian Council y en colaboración con Creative Scotland, Tenaris y Fundación Proa. Ambas muestras ocuparán las salas del Recoleta y se ofrecerán con entrada libre para residentes y argentinos.

Mauro Guzmán: dos décadas de artificio, exceso y desobediencia estética
Guzmán (Rosario, 1977) es, desde hace años, uno de los nombres más singulares del arte contemporáneo local. Su obra se mueve con naturalidad entre el objeto, el video, la fotografía, el cine, la performance y el teatro, como si cada disciplina fuera apenas un punto de partida para una exploración más profunda: la del artificio, el exceso y la teatralidad como motores de pensamiento.
La retrospectiva, curada por Carla Barbero, propone un recorrido que abarca más de veinte años de producción y que se organiza en cuatro núcleos. Cada uno funciona como una estación dentro de un universo que se expande y se contamina, donde Guzmán asume múltiples roles —autor, director, escritor, técnico, performer— para construir mundos que recuperan zonas marginales de la cultura, desde lo trash hasta lo queer.
El primer núcleo reúne sus primeras obras, realizadas con materiales de descarte y elementos domésticos: piezas que nacen del residuo y que revelan una poética del reciclaje, no como gesto ecológico, sino como afirmación estética. El segundo se concentra en su investigación cinematográfica, con films y trabajos del proyecto Linda Bler, donde el artificio se vuelve método y la exageración, lenguaje.
El tercer núcleo abre las puertas a La Guzmanía, un universo propio hecho de instalaciones, objetos y situaciones que combinan humor, experimentación material y una sensibilidad que bordea lo grotesco. Finalmente, el cuarto espacio presenta un archivo de su trabajo escénico reciente, permitiendo reconstruir procesos, colaboraciones y dispositivos vinculados a sus producciones teatrales y performáticas.
TrashGuzmanía no es solo una retrospectiva: es una invitación a entrar en un ecosistema donde lo descartado se vuelve protagonista y donde la identidad, el cuerpo y la ficción se mezclan en un carnaval de formas posibles.

Marco Giordano: energía, comunicación y las tensiones del futuro
En la sala 6, el italiano Marco Giordano despliega Slip Touch, una muestra que reúne dos series de obras que examinan las relaciones entre los flujos de energía y los de comunicación. Giordano, cuya práctica atraviesa la escultura, la performance y las artes basadas en texto, viene investigando cómo los sistemas y estructuras que organizan la vida contemporánea —desde las infraestructuras globales hasta los dispositivos tecnológicos— condicionan los encuentros entre individuos y comunidades.
La exposición presenta, por un lado, un conjunto monumental de videoinstalaciones que reutilizan gasoductos industriales como dispositivos cinematográficos. La elección del material no es casual: los gasoductos, pensados para transportar energía, se transforman aquí en canales de imágenes, revelando las tensiones entre lo que fluye y lo que se obstruye.
Por otro lado, se exhibe una serie de dibujos sobre papel de arroz, delicados y casi etéreos, que contrastan con la contundencia de las instalaciones. Ambos cuerpos de obra profundizan en una pregunta urgente: ¿cómo se construyen —y se bloquean— los vínculos en un mundo gobernado por infraestructuras que prometen fluidez pero producen nuevas formas de dependencia?
Giordano también pone en escena las contradicciones del futuro energético, todavía atado a prácticas extractivistas. La muestra alude, por ejemplo, a la creciente dependencia de las baterías de ion-litio para almacenar energías renovables, cuyos procesos de extracción generan impactos persistentes sobre territorios y comunidades históricamente sometidos al despojo material. En ese sentido, Slip Touch funciona como un espejo incómodo: uno que obliga a pensar qué tipo de futuro estamos construyendo y a qué costo.

Un Recoleta que vuelve a abrir mundos
Las dos exhibiciones podrán visitarse desde el 29 de octubre a las 18 h en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos. El horario de visita será de martes a viernes de 12 a 21 h, y sábados, domingos y feriados de 11 a 21 h.
En un momento en que la cultura se vuelve un espacio fundamental para imaginar alternativas, el Recoleta propone dos miradas que, desde lenguajes distintos, interpelan la materia, la energía, el cuerpo y la imaginación. Dos artistas que, cada uno a su modo, cuestionan lo dado y abren la posibilidad de pensar desde los bordes, desde lo que se descarta, desde lo que todavía no fluye.

La programación completa puede consultarse en el sitio oficial del Recoleta.

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