viernes, mayo 24

EL BULLUING ESTÁ MAL, ARRUINA Y DESTRUYE VIDAS

por Virginia Busnelli*

¿Sabías que el peso corporal es una de las razones más comunes por las que los niños son víctimas de acoso en las escuelas de nuestro país?.

Si bien hay un día que se establece a nivel internacional para concientizar sobre los riesgos del acoso escolar y el bullying en niños y jóvenes, es importante recordar a diario que este mal se ha convertido en un terrible peligro para la población infantil y juvenil, teniendo como finalidad erradicar la violencia en las escuelas y establecer un protocolo de ayuda.

Javier Miglino, cofundador de la ONG Bullying Sin Fronteras, fue quien advirtió respecto de la necesidad de «un día en el que todos los chicos del mundo puedan sentir que por 24 horas alguien los escucha, los entiende, los abraza y los protege cuando están por salir de la escuela, cuando están en clase y cuando se marchan a casa. Un día que diga claro y fuerte: el bullying está mal; arruina y destruye vidas».

El bullying o acoso es el hostigamiento reiterativo de una o más personas hacia un individuo en forma verbal o física en los que se ejercen amenazas, intimidación, manipulación e inclusive, agresiones físicas que causa un daño y agresión temporal o permanente en la víctima.

Existen diversos tipos entre los que encontramos unos de los más modernos y con auge en la era digital, el bullying cibernético o ciberbullying, es el acoso que se da por las redes sociales, correos electrónicos e internet. Su objetivo es viralizar el daño y hacer que la víctima lo recuerde constantemente; el bullying físico que se manifiesta como como golpes, palizas, empujones de una o varias personas contra la víctima y de forma constante; el bullying psicológico que se realiza a espaldas de la víctima para aislarla y evitar que se integre a algún grupo y por último el bullying verbal que se posiciona como el más frecuente y se ejerce mediante insultos, gritos y apodos ofensivos hacia la víctima. Su objetivo es atacar y demostrar que la víctima es distinta al resto. Ser percibido como diferente por el peso corporal, es una de las razones más comunes por las que los niños son víctimas de acoso en las escuelas de nuestro país.

El estigma relacionado con el peso tiene sus raíces en un malentendido fundamental sobre la causa de la obesidad, en el que se resta importancia a los orígenes reales que provocan el exceso de peso (interacción de los factores conductuales, ambientales, genéticos y metabólicos) y fomenta la idea errónea de que la obesidad es únicamente el resultado de elecciones personales poco saludables realizadas por quien vive con sobrepeso u obesidad. Es decir que ante una persona de corpulencia aumentada se da por hecho de que es vago, glotón, haragán, comilón o flojo denegando burlas basadas en el peso mediante el acoso, la persecución o la crítica estableciéndose un trato diferencial por parte de maestros, familiares y amigos, lo que puede conducir a la falta de integración social, a la marginación, a las desigualdades sociales generando severas consecuencias en la salud física, emocional o mental de quienes lo padecen por vivir permanentemente la sensación de autodevaluación.

Por todo lo expuesto anteriormente, hoy quiero invitarte a NO SER COMPLICE! y aconsejarte:

* Si sos testigo de burlas de cualquier tipo hacia otra persona: exponelo.

* Si escuchas a alguien acosar silenciosamente a otra persona impidiendo su integración, denuncialo.

* Si presencias situaciones por las que cualquier persona discrimina a otra por ser diferente, #notecalles.

De acuerdo a la Ley N°26.892, el Ministerio de Educación de la Nación gestiona la línea telefónica gratuita «Convivencia escolar» 0800-222-1197 a través de la que, las familias, estudiantes, docentes y miembros de la comunidad pueden informar situaciones problemáticas que se desarrollan en el ámbito educativo. Aprovechemos esta oportunidad y entre todos colaboremos a reducir conscientemente las situaciones de acoso y bullying en todos los ámbitos de la vida.

 

* Médica especialista en nutrición y directora del Centro de Endocrinología y Nutrición CRENYF.

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