miércoles, octubre 27

DEFENDER EL HUMEDAL DE LA COSTANERA SUR

Organizaciones sociales y no gubernamentales junto con vecinos realizaron hoy una radio abierta y recorrieron la Costanera Sur de la Ciudad de Buenos Aires en contra del convenio firmado entre el Gobierno porteño y la empresa IRSA para la construcción de un proyecto urbanístico que contempla la construcción de torres de 45 pisos.

Bajo la consigna de «defender el humedal», las actividades comenzaron a las 16 en las avenidas España y Elvira Rawson de Dellepiane con una radio abierta en la que «contamos lo que está pasando, la historia del predio, lo que se quiere hacer y la destrucción del humedal»,  relató el abogado Jonatan Baldiviezo, presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC), una de las organizaciones que invitó a participar del evento.

«Una vez finalizada la radio, hicimos recorrido por la parte del predio que da por la avenida España, con la idea de que la ciudadanía empiece a conocer el predio, porque no se puede amar lo que no se conoce», explicó.

Las actividades fueron convocadas por el ODC, la Cátedra Libre de Ingeniería Comunitaria, el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas y la Defensoría del Laburante, con la consigna: «Vení a defender el humedal de la Costanera Sur. Más reserva ecológica y menos torres».

En el evento participaron vecinos, asambleas que protegen espacios verdes, patrimonios de la ciudad y en contra de la especulación inmobiliaria.

«Fue un encuentro de la ciudadanía preocupada por lo que está sucediendo y en defensa de los predios que han sido reserva del suelo de la ciudad y deberían tener un destino común y no de especulación inmobiliaria», explicó Baldiviezo.

Esta semana, el oficialismo porteño -representado en la Legislatura local por el bloque Vamos Juntos (VJ)- pidió que, por una «decisión política», el convenio entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la empresa IRSA para construir edificios en la Costanera Sur quede «reservado» para una discusión posterior, aunque estaba incluido en el temario de la sesión del jueves.

El convenio busca modificar las normas urbanísticas del predio, que tiene 71 hectáreas y está ubicado frente a Puerto Madero, al sur de la Reserva Ecológica y al lado del barrio popular Rodrigo Bueno.

Dicho acuerdo autoriza el desarrollo inmobiliario de IRSA que prevé la construcción de edificios de hasta 45 pisos.

Para el Observatorio del Derecho a la Ciudad, el proyecto inmobiliario de IRSA va en contra de la Constitución local, la cual ordena que se deben «preservar e incrementar» los espacios verdes en la ribera porteña, debido a su importancia para la calidad del medioambiente.

En tanto, María Eva Koutsovitis, Coordinadora de la Cátedra de Ingeniería Comunitaria, explicó  la propuesta de las ONG que contrarresta el proyecto urbanístico a fin de crear una reserva ecológica en el lugar.

«El proyecto ‘Recuperación de la Costanera Sur y creación de la Reserva Ecológica Costanera Sur II-Nuestro Río’ no sólo pone en valor la importancia estratégica de recuperar el borde costero para mitigar ascensos del nivel de río, preservar los humedales y generar bio corredores que permitan la ventilación y el acceso de brisas desde la costa; sino que nos permite luego de casi 30 años recuperar estas 71 hectáreas de tierras públicas que estaban destinadas a un espacio recreativo», indicó.

Por su parte, Alejo Caivano, abogado de La Defensoría de Laburantes, otra de las organizaciones impulsoras del proyecto de ley, analizó: «Tenemos que respetar el mandato constitucional de que toda la Costanera sea pública destinada a grandes parques y biocorredores».

«Puerto Madero es una tragedia urbana para nuestra ciudad. Podríamos tener una reserva mucho más grande y más parques en una ciudad con pocos espacios verdes», dijo.

Los terrenos sobre los cuales gira el conflicto fueron propiedad del Estado nacional hasta que en la década de 1960 fueron donadas al club Boca Juniors, a fin de que allí se construya un estadio y canchas auxiliares, y con la prohibición de que luego fuera vendido a privados.

Sin embargo, en 1997, IRSA adquirió esos terrenos por 50 millones de dólares.

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