ASBESTADOS IV

“El gobierno de la Ciudad y la empresa Metrovías tienen una enorme responsabilidad frente a estos casos de contaminación. Son los que han llevado adelante la compra ruinosa de los trenes contaminados. Sin embargo pretenden ocultar lo que está ocurriendo en el Subte y no han presentado aún un plan cabal de desasbestización que impida que haya nuevos casos trabajadores o pasajeros enfermos. Desde nuestro bloque hemos advertido reiteradamente sobre esta situación con pedidos de informes y audiencias públicas. Pero ante la indiferencia y la negligencia criminal de las autoridades exigimos que sean interpelados en la Legislatura para que la población conozca el alcance de la contaminación y qué acciones el gobierno está emprendiendo para resguardar la vida y la salud de trabajadores y usuarios”, sostuvo el legislador porteño del Frente de Izquierda Gabriel Solano (PO), al presentar un pedido de citación al Jefe de Gabinete Felipe Miguel y al presidente de Sbase Eduardo Montomollin,  para que sean interpelados por la Comisión de Salud de de la Legislatura de la Ciudad, sobre los trabajadores del subterráneo porteño que presentan patologías pulmonares por exposición al asbesto. Se trata de los primeros resultados de los estudios realizados a más de 100 trabajadores por lo que la cifra de afectados podría aumentar.

La semana pasada Metrovías, by Benito Roggio, la empresa que explota comercialmente el servicio de subterráneos porteños, confirmó que había tres trabajadores de la línea B con síntomas de salud compatibles a la exposición al asbesto. Esta semana el gremio confirmó que son cinco los operarios con sintomatologías producidas por el contacto con este material cancerígeno.

El 21 de agosto tomó estado público un comunicado interno de la gerencia de Recursos Humanos de Merovías, que, bajo el título: Plan de eliminación de amianto en la Línea B, elabora una serie de disquisiciones sobre la peligrosidad de este material; menciona la conformación de una mesa de trabajo entre distintos organismos gubernamentales; habla de la implementación de un plan de gestión segura del asbesto. Y, por, último reconoce que hay trabajadores del área talleres de la línea B  afectados por la manipulación del material cancerígeno.

El año pasado, tras hacerse pública la existencia de asbesto en los coches CAF 5000 de la línea B de subterráneos, Metrovías desafectó esa flota y, ante el reclamo del gremio, sometió al personal que se desempeña en los talleres Rancagua y Villa Urquiza a una serie de estudios neumunológicos en el Hospital Británico. Allí se determinó la existencia de patologías vinculables a la exposición al asbesto en al menos tres trabajadores de la empresa.

La Asociación gremial de Trabajadores de Subtes y Premetro (ASGTyP), maneja otros números. Sostiene que todavía no han finalizado los estudios médicos y asegura que el número de afectados es mayor. Habla de la existencia de un cuadro muy grave  y asegura que el 5% de los trabajadores padecen inflamación en la pleura (pleuresía) debido a la alta exposición al asbesto. También afirma que el material cancerígeno está presente tanto de la flota CAF 5000 como de la flota Mitsubishi, actualmente operativa. Y pone en duda el plan que propone la empresa para eliminar ese material.

“Metrovías reconoció la presencia de asbesto en estas formaciones a mediados del año pasado, tras lo cual diseño el plan de eliminación de amianto en la Línea B”, aseguran desde ASGTyP, donde también cuestionan la viabilidad de desamiantar los coches Mitsubishi dada la gran cantidad de componentes con asbesto que poseen. La propuesta de los trabajadores y las trabajadores es hacer un recambio total de la flota, como se hizo en otras redes del mundo afectadas por la misma problemática.

“La Secretaría de Salud Laboral de la AGTSyP ha intensificado sus contactos internacionales para conocer la experiencia de los trabajadores de otros metros que lidian con esta problemática”, señalan desde el gremio. Destacan las experiencia del Metro de Barcelona, que acaba de adquirir 210 coches Alstom para reemplazar toda la flota de trenes contaminada.

El asbesto no solo está presente en la línea B de subterrános. Si bien todavía no ha sido reconocido oficialmente, las formaciones de las líneas C y E, también cuentan con componentes de este material. Esta información se desprende de informe interno de AGTSyP, que señala “se pidió a Metrovias y SBASE que aceleren los procesos de intervención en los talleres Constitución y San José de las líneas C y E”, lo que sería encarado luego de avanzar con la línea B”.

En la línea C, el asbesto está presente en los trenes Nagoya. En tanto, en la línea E, se encontró asbesto en piezas de los trenes CAF-GEE. Si bien algunas formaciones han sido retiradas, otras se siguen usando. A pedido de AGTSyP también deberán analizarse los trenes Fiat Materfer, fabricados entre 1980 y 1997, con anterioridad a la prohibición del asbesto en el país, que componen el resto de la flota de la línea E.

Notas relacionas:

Asbestados I 

Asbestados II

Asbestados III