
El martes 20 de octubre, la red de subterráneos porteña quedó completamente paralizada durante varias horas luego de que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) dispusiera un paro total en respuesta a la detención de tres delegados sindicales durante una protesta en la Línea B. La medida afectó a cientos de miles de usuarios en plena hora pico y volvió a exponer la tensión entre el gremio, la empresa concesionaria Emova y el Gobierno de la Ciudad.
Un reclamo que comenzó como protesta pacífica
La jornada se inició con una apertura de molinetes en la estación Juan Manuel de Rosas, cabecera de la Línea B. Según los metrodelegados, la acción buscaba visibilizar una sanción considerada injustificada contra un trabajador y denunciar la falta de diálogo con Emova en medio de un conflicto más amplio por la tercerización de tareas de mantenimiento, algo que el gremio sostiene que viola el convenio colectivo.
La protesta se desarrollaba sin incidentes hasta que intervino la Policía de la Ciudad, lo que derivó en forcejeos y la detención de dos delegados, entre ellos Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia. Minutos después, un tercer trabajador también fue arrestado. Para la AGTSyP, el operativo policial constituyó un acto de “represión” y una criminalización de la protesta sindical.
El paro y la reacción del gremio
Tras las detenciones, la conducción de la AGTSyP anunció de inmediato un paro total en todas las líneas. En su comunicado oficial, el gremio sostuvo que la medida se mantendría “hasta la liberación de los compañeros detenidos”, y acusó al Gobierno porteño de intentar disciplinar la actividad sindical mediante el uso de fuerzas de seguridad.
La interrupción del servicio se extendió por alrededor de seis horas, dejando sin transporte a más de 500.000 pasajeros, según estimaciones oficiales. Durante ese lapso, la empresa Emova lamentó la medida y aseguró que las sanciones aplicadas a trabajadores respondían a “faltas graves”, mientras que desde el Gobierno porteño defendieron el accionar policial.
La liberación y el fin del conflicto
Cerca de la tarde, los tres delegados fueron finalmente liberados, aunque quedaron citados a declarar ante la Justicia el 23 de octubre. Con esa condición cumplida, la AGTSyP anunció el levantamiento del paro y el servicio comenzó a normalizarse de manera progresiva.
Un conflicto que deja preguntas sin responder
Aunque la medida de fuerza terminó, el episodio volvió a poner en primer plano la disputa entre los metrodelegados y Emova por las condiciones laborales, las sanciones internas y la tercerización de tareas. También reavivó el debate sobre el rol de la Policía de la Ciudad en conflictos gremiales y la forma en que se gestionan las protestas en el transporte público.
