NIÑOS WICHI MUESTRAN EL IMPENETRABLE CHAQUEÑO

Algarrobos, cabras o el tractor que los lleva a la escuela son algunas de las imágenes que narran cómo es la vida en el Impenetrable Chaqueño retratada por niños wichi en fotografías que conforman la muestra “Tiyaj, nuestra mirada”, que se inauguró en el Espacio Cultural del Chaco en Buenos Aires.
Tiyaj, que en lengua wichi significa “nuestra mirada”, es el resultado del proyecto “Eye see”: un taller de fotografía de Unicef que recorre el mundo y que, por primera vez, se realizó en un país del continente americano.
Durante cinco días el fotógrafo italiano de Unicef Giacomo Pirozzi trabajó junto a 17 chicos y adolescentes, en su mayoría wichi de entre 10 y 18 años, en un taller cuyo objetivo fue estimular la expresión.
“Nunca antes había sacado fotos con una cámara, estuvo muy lindo el taller”, dijo Enzo, de 13 años, que viajó a Buenos Aires junto al grupo de jóvenes fotógrafos para la inauguración de la muestra.
“Estoy muy contento porque vinimos a contarle a la gente nuestra historia y cómo vivimos; yo le saqué por ejemplo al panadero, que nos prepara el desayuno”, explicó.
Ninguno de los chicos había usado una cámara de fotos antes de la muestra y fue la primera vez que vieron sus imágenes impresas y expuestas en un espacio de arte.
“Yo saqué varias fotos, me acordé de lo que nos enseñaron en el taller y tuve cuidado con la imagen, las poses, la luz y el perfil”, contó Nelson, de 12 años, mientras mostraba con orgullo la foto de un enorme algarrobo donde se refugian del calor en el verano. “Nos sentamos ahí abajo para que nos dé sombra”, explicó.
El Impenetrable Chaqueño es el área boscosa más grande de la Argentina y se encuentra ubicada al norte del país y abarca parte de Chaco, el este de Salta, el oeste de Formosa y el noroeste de Santiago del Estero, donde la vegetación es muy tupida y, por lo tanto, de difícil acceso.
A pesar de ser tímidos y muy callados, las sonrisas de los chicos expresaban el orgullo y la alegría por el trabajo realizado. “Yo le saqué a mi mamá y a mi papá, además de a mi bicicleta y a mi cabra”, contó Fabiola, de 13 años, quien dijo que la experiencia “estuvo muy linda” y que cuando sea grande le gustaría “sacar muchas fotos”.
La selección de fotografías que componen la muestra, que se inauguró este lunes, podrá visitarse hasta el 20 de diciembre, de martes a jueves, de 14 a 19, en la galería de arte de la Secretaría de Inversiones, Asuntos Internacionales y Promoción del Chaco, ubicada en avenida Callao 328, con entrada libre y gratuita.
“Es una alegría ver las fotografías, esta muestra es una maravilla porque cada foto cuenta una historia, una forma de ver lo cotidiano y nos emociona mucho ser parte de esto”, consideró Andrés Franco, representante de Unicef en Argentina.
Franco resaltó además el trabajo del fotógrafo Pirozzi, al que consideró “inspirador”, e insistió en que “fue una inspiración ver cómo, inclusive cuando las vidas de los niños no son fáciles, muestran siempre luz, esperanza y derechos”, expresó.
La mayoría de los chicos que participó del taller de fotografía son wichi que viven en el monte con sus familias y estudian en la Fundación Valdocco, un complejo que cuenta con escuela primaria y secundaria bilingüe wichi-español.
“Para mí lo más importante de este proyecto fue darle la posibilidad a los chicos de expresarse a través de la imagen mostrando un Chaco al que no estamos acostumbrados a ver, porque siempre se muestran el hambre y la sequía y ellos nos mostraron su vida y la alegría de su pueblo”, sostuvo Carlos Belvedere, presidente de la Fundación.
Belvedere recordó que “el primer día estaban todos asombrados, cuando empezó el taller y el fotógrafo les enseñó los conceptos básicos y les hizo entender el funcionamiento de la cámara, que captaron enseguida”.
“Luego, les enseñó que había que ponerle texto a las fotos, porque cada una narra una historia; Giaccomo trabajó para devolverle a los chicos la palabra y la posibilidad de expresarse, que es clave para estos pueblos que han estado históricamente silenciados”, consideró.
Leonardo Gotleyb, curador de la muestra y subsecretario de Asuntos Institucionales del Gobierno de Chaco, dijo que “las obras de arte que hicieron los chicos tienen un lenguaje fotográfico que excede el relato artístico, porque también podemos ver la vida de estos niños desde una mirada fresca y con alegría”.
“A través de estas 55 fotos y los textos que las acompañan podemos conocer lo que significa vivir en los centros alejados de la urbanidad y ver que estos jóvenes artistas viven su vida como niños y con mucha dignidad”, consideró.
“Todos aquellos que nos visiten van a ver un Chaco distinto, estamos orgullosos de presentar esta exposición”, aseguró.
“Eye see” se implementó en 2005 y se difundió en nueve regiones para promover el derecho de los chicos a expresarse libremente y participar en las decisiones que afectan sus vidas.
El primer taller se desarrolló en Pakistán luego de un terremoto que asoló al país, donde los chicos tomaron las cámaras y documentaron su vida en los campos de refugiados.
A partir de esta experiencia, el proyecto empezó a viajar por el mundo y ya lleva recorridos 30 países, donde los chicos registraron desde la guerra civil en Ruanda hasta el tsunami que sacudió Japón en 2011.