MARCHA DEL ORGULLO

Una multitud expresiva, colorida y audaz participóel sábado 10 de octubre, de la Marcha del Orgullo  por la Diversidad Sexual, bajo el lema “Educación en la diversidad para crecer en igualdad”, exigiendo el cumplimiento de la ley de educación sexual integral y celebró la legislación conquistada en dos décadas de historia.
El reclamo por “educación sexual integral” -que constituye el lema de la XXI Marcha del Orgullo LGBTIQ- Se integró a la celebración por toda la legislación conseguida en materia de diversidad sexual en nuestro país.
La primera Marcha del Orgullo, encabezada por Carlos Jáuregui y César Cigliutti -actual titular de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA)-, se realizó el 2 de julio de 1992 con apenas 300 personas, que obtuvieron una sorprendente difusión e iniciaron una historia de lucha y conquistas.
Aquella se llamó “Marcha del Orgullo Gay Lésbico”, y al menos la mitad de la concurrencia asistió con máscaras, para atenuar el nivel de exposición pública debido a la homofobia que existía en esa época.
Sus orígenes a nivel mundial remiten a un primer homenaje a Stonewall, un bar de Nueva York donde hubo una serie de manifestaciones espontáneas y violentas contra una redada policial que había ocurrido en la madrugada del 28 de junio de 1969, con el objetivo de reprimir a los travestis y homosexuales habitués del lugar.
Otro antecedente, que hoy se conmemora, es el grupo Nuestro Mundo, primera organización de diversidad sexual del país y de América Latina que comenzó a soñar con mayor justicia para la diversidad sexual y de género.
Para el colectivo LGBTIQ, la Marcha del Orgullo celebra “lo que todavía nos enseña la militancia de ayer, la que construimos hoy y el legado que dejamos para el mañana, esperando que en cada marcha gay, lésbica, travesti, transexual, transgénero, bisexual, intersex, se sumen más personas comprometidas con la igualdad social”.
“La última Marcha pedíamos ¡Ley de Identidad de género ya! y hoy es una realidad, gracias a muchas personas, incluso algunas que no están ahora, como Nadia Echazú y Claudia Pía Baudracco, entre otras compañeras y compañeros trans que lucharon desde siempre por el derecho a la identidad”, evoca la organización en un texto.
El balance dice que “aún falta mucho, todavía hay mucho dolor y sufrimiento en nuestra comunidad: necesitamos leyes y políticas públicas que garanticen el acceso a todos nuestros derechos”.
“Exigimos que el Estado dé el ejemplo y profundice su compromiso con políticas laborales de inclusión para todas las personas”, empezando por las personas trans que estuvieron marginadas del sistema laboral, provocando que las chicas trans fueran obligadas a la prostitución como único medio de subsistencia”.
Este año la consigna es “Educación en la diversidad para crecer en igualdad”: esa es la Ley de Educación Sexual Integral, sancionada en 2006 y promulgada por (el ex presidente) Néstor Kirchner, que todavía no se implementa en la mayoría de las escuelas de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires.
“El principal obstáculo es la imposición y la violencia de la iglesia Vaticana, de algunas iglesias evangélicas y de los fundamentalismos religiosos”, afirma el documento.
“Queremos una educación que no sea sexista, para que este no sea un país con tantos casos de femicidio; estamos acá para decir `no a la trata de personas y no a la violencia de género`”, añade.
“Necesitamos educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para que no muera ni una persona más por aborto clandestino en nuestro país”, sostiene.
“Si las leyes nos educan civilmente, deberíamos tener una ley antidiscriminatoria que nos incluya y que sea eficaz contra la discriminación, los crímenes de odio y el acoso escolar”, propone el colectivo que hace dos décadas comenzó el camino del Orgullo en la Argentina.

Fuente: Télam