PEAJES PARA TODOS Y TODAS

“Están preparando un nuevo tarifazo en los peajes. La extensión de la concesión por 30 años busca viabilizar un endeudamiento para obras que tiene como único respaldo el cobro del peaje. A partir de la sanción de esta ley, Ausa puede calcular las nuevas tarifas en función de las obras que le encomiende el ejecutivo y no solo en el costo del mantenimiento de la red. Por lo tanto, Ausa se endeudará para hacer las obras y luego le trasladará a los usuarios de las autopistas el costo de ese endeudamiento. Si Ausa se endeuda en dólares y luego hay una devaluación ¿Qué va a pasar con el costo del peaje? Además se trata de un nuevo impuesto para lo obra pública que no corresponde porque la Ciudad tiene su sistema impositivo con ese fin. Alertamos a la población sobre esta nueva confiscación en función de los negocios de la patria contratista y un nuevo proceso de endeudamiento” denunció el edil porteño Gabriel Solano del Frente de Izquierda, luego que el cuerpo legislativo diera el visto bueno a un proyecto de la Jefatura de Gobierno que incorpora nuevas arterias a la red vial concesionada y extiende hasta el año 2049 la gestión de esa empresa pública de la Ciudad.

En la sesión del jueves 19 de octubre La Legislatura porteña aprobó, en primera lectura, modificaciones a la ley 3060 que creó Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), a fin de incorporar el Paseo del Bajo y otras arterias a su red vial, extender la concesión a esa empresa estatal hasta el 2049 y permitir la adecuación de las tarifas por diversas variables, a fin de poder aplicar nuevas formas automáticas de cobro de peajes. Para sancionar definitivamente esta norma, deberá antes pasar por Audiencia Pública.

El proyecto del Ejecutivo porteño propone, que ya cuenta con la media sanción de la Legislatura, propone otorgar la concesión de obra pública de la Red de Autopistas y Vías Interconectadas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a la empresa Autopistas Urbanas S.A., a título oneroso y por el plazo de veinte años. De esta manera se extiende hasta el 23 de septiembre de 1949 la concesión a esta empresa, que hasta antes de ayer habría caducado en 2019.

La normativa habilita también al Poder Ejecutivo a fijar el cuadro tarifario de peaje, teniendo en cuenta el plan de obras asignado a AUSA por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, horarios, flujo de tránsito, estacionalidad, condiciones económico-financieras y condiciones generales del desenvolvimiento de la red vial de la Ciudad.

Según, Carlos Frugoni, presidente de Ausa, estas las nuevas pautas tarifarías se adecuan a la futura aplicación del sistema de pase dinámico, sin barreras ni cabinas de peajes o “free flow”. El objetivo según el empresario es evitar accidentes, automatizar el cobro, sortear el ensanche de trazas que causan embudos de tránsito y dar fluidez al paso de los vehículos. En tanto que los empleados que quedarían sin tareas por la eliminación de las casillas de pago de peajes serán reasignados a otras funciones dentro de la empresa, según se convino con el sindicato pertinente.

De esta manera, el cobro de peaje se realizara por tramos, kilómetros recorridos, según horarios, en base a la captación electrónica de la chapa patente y otros detalles del automotor. Esto permitirá diversas formas de pago, como débito automático y la utilización de aplicaciones web y de telefonía móvil.

Las vías de tránsito involucradas, con inclusiones y adecuaciones según los cambios a producirse, como el Paseo del Bajo, cuyas obras están actualmente en un 60 por ciento de ejecución y que se prevé inaugurar el 30 de abril de 2019.

La normativa indica también que los fondo obtenidos por AUSA SA se destinarán a la xplotación, administración, reparación, ampliación, conservación y mantenimiento de las autopistas y vías rápidas consignadas y a la ejecución de la puesta en valor y ampliación que la autoridad de aplicación ordene sobre las avenidas consignadas en la “Red de Autopistas y Vías Interconectadas”, ella son:
Autopista 25 de Mayo (AU-1).
Autopista Perito Moreno (AU-6).
Autopista Presidente Héctor J. Cámpora (AU-7).
Autopista Teniente General Luis J. Dellepiane.
Autopista Presidente Arturo Frondizi (AV-1 Sur).
Autopista Presidente Arturo Umberto Illia (AV-1 Norte).
Avenida Lugones.
Avenida Cantilo
Paseo del Bajo.
Av. 27 de Febrero.
Av. 9 de Julio.
Av. Rafael Obligado.
Av. Castillo.
Av. Güiraldes.
Av. Gendarmería Nacional.
Av. Antártida Argentina.

Otro destino de los recursos obtenidos se destinará a la ejecución de las obras públicas viales aprobadas por la autoridad de aplicación y la ejecución de obras públicas no viales, las que deberán contar con previa autorización de la Legislatura. El ente controlador estará a cargo de una Comisión de Seguimiento integrada por los/as Presidentes/as de las Comisiones de Obras y Servicios Públicos, de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, de Planeamiento Urbano y de Tránsito y Transporte y diez (10) diputados/as.
El proyecto se aprobó en primera lectura con 40 votos positivos de Vamos Juntos, Bloque Peronista y Partido Socialista y 18 negativos de Unidad Ciudadana, Evolución, AyL, PTS-FIT y FIT.

“No estamos de acuerdo con el tratamiento exprés de las leyes y de votar en abstracto, sin información precisa”, puntualizó el diputado Carlos Tomada (UC) y sintetizó que lo propuesto por el oficialismo es “más tarifazos y más endeudamiento”.
El edil Juan Nosiglia (EV), adhirió a esta crítica y agregó objeciones por el aumento ya realizado del 53% en las tarifas de peaje en lo que va del año, advirtiendo que podría seguir incrementándose con la nueva norma. También denunció que la Comisión de Seguimiento no se reúne, pese a que debería autorizar las obras asignadas a AUSA y los informes trimestrales de gestión.
Tanto Patricio Del Corro (PTS-FIT) como Gabriel Solado (FIT), coincidieron en que la normativa es un “cheque en blanco para tarifazos y endeudamiento, al momento que el modelo privatizador se ha transformado en una caja paralela para obras del Estado”.

¿Qué es AUSA?
Si bien se trata de una Sociedad Anónima, AUSA es una empresa cuyo accionista casi absoluto es el gobierno de la CABA, con una mínima participación de la empresa de Subterráneos (Sbase). Integra el sector público y es alcanzada por los sistemas de control internos y externos de la Ciudad de Buenos Aires, a través de 14 entes en total.

AUSA mantiene y explota las autopistas y también es una empresa constructora vial para el Gobierno de la CABA. Actualmente tiene a cargo las obras del Paseo del Bajo y los tres grandes viaductos ferroviarios, entre otras. Tiene una planta de personal de 1.100 empleados y hay otros miles contratados para las obras en marcha.

De lo que recauda por peajes, destina hasta un 40% a administración y mantenimiento de sus autopistas; un 5% es utilizado para el fondo permanente de la ampliación de subtes y el porcentaje restante se invierte en otras obras públicas encomendadas por el Gobierno de la Ciudad.

Actualmente circulan por su red vial un promedio de 600 mil vehículos diarios (de los cuales aproximadamente la mitad paga peaje, porque hay tramos colectores o no tarifados). “Debido a lo exitoso que ha resultado este modelo de gestión, tanto en lo referido a la realización de obras públicas, como a la gestión de la seguridad vial en la traza otorgada en concesión, el presente proyecto tiene como objetivo considerar una extensión del plazo de la concesión actual”, explicó en sus fundamentos el proyecto gubernamental.

“Este nuevo plazo de vigencia de la concesión permitiría a AUSA realizar planes de infraestructura con mayor planificación y tomar compromisos de créditos en el exterior con un mejor perfil de deuda y su consecuente beneficio financiero”, argumentó el Ejecutivo. (AUSA ya tiene un préstamo BID por U$S 230 millones para la realización de obras con finalidad social).