EL PELIGRO DE VIVIR EN LA VILLA 31

«Muchas familias van a ser despedidas por vivir en la Villa 31», denunció una vecina del barrio

Una vecina del Barrio Padre Mugica de Retiro denunció hoy que por los casos de coronavirus “muchas familias fueron informadas que van a ser despedidas por vivir en la Villa 31”, y pidió “solidaridad y empatía”, en tanto que desde el INADI informaron que recibieron consultas individuales por esos casos de discriminación a gente de este barrio.

“Muchas familias fueron informadas que van a ser despedidas por vivir en la villa 31. A varias amigas que trabajan en empresas de limpieza les informaron que van a dejar de trabajar porque ellos temen que los demás compañeros de la empresa se infecten”, señaló en declaraciones al canal de noticias TN.

Fuentes del INADI dijeron a Télam que sobre los despidos por el solo hecho de vivir en el Barrio 31 «empezaron a llegar algunas consultas», aunque «todavía no hay denuncias firmes» que deben ser realizadas por escrito.

En ese sentido, desde el organismo indicaron que están «tratando de que se resuelvan más rápido, sobre todo las urgencias», y no seguir con el procedimiento habitual que requiere pruebas o descargo de los acusados, ejemplificaron.

Por su parte, Marta -la vecina entrevistada por TN- sostuvo que el barrio “se encuentra inmerso en una profunda tristeza por la muerte”, a causa del coronavirus, de los referentes sociales Ramona Medina, vocera de La Garganta Poderosa, y del coordinador del comedor «Estrella de Belén», Víctor Giracoy.

Y expresó que “muchos piensan que los habitantes de la Villa 31 vivimos de planes sociales, y es falso. Muchos trabajan en el rubro doméstico y en la construcción y como están en blanco no pueden percibir (ningún subsidio) de parte del Estado nacional”.

Sobre la falta de agua, dijo que “la intervención” de la empresa AySA “solucionó parcialmente el tema”, aunque “hay manzanas que no tienen” suministro.

“La situación es catastrófica. Tenemos una calle central donde están las ferias de las naciones, como la llama Horacio Rodríguez Larreta (jefe de gobierno porteño), y eso se convirtió en un foco infeccioso”, afirmó, y agregó que solicitó a la “Secretaría de Integración Social y Urbana que no permita esa feria, pero nunca nos hicieron caso”.

“Parece como si fuera todo a propósito, no nos dan respuesta”, sostuvo, y agregó que “es insuficiente todo lo que están haciendo, los casos siguen aumentando y hay familias enteras que están siendo internadas”.

Pidió, además, que el gobierno de la Ciudad “ponga el 100 por ciento del esfuerzo en el barrio”, que intervenga también el Gobierno nacional, y que “se asista con alimentos a familias que están cumpliendo con la cuarentena dentro de sus domicilios”.

Con respecto a la situación de los comedores, explicó que “tienen su propia lista, y algunos no estamos incluidos”.

Marta relató que “hace un mes que no trabajamos y no podemos alimentar a nuestra familia”, que ella vendía sábanas y toallas, y que su esposo fue despedido del sector de la construcción antes de que comenzara la pandemia.

También criticó al SAME: “Tengo a la mamá de mi amiga, de 72 años, que estuvo llamando desde la 5 de la mañana y no atendían, recién ahora (por la tarde) se la llevaron con todos los síntomas del coronavirus”.