DÍA DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS TRANS

El 18 de marzo, se conmemoró  en muchas otras ciudades del país, el Día de la Promoción de los Derechos de las Personas Trans, una jornada en reclamo por los derechos postergados de este colectivo social. La Legislatura porteña,  instauró esta fecha en el año 2013 en memoria de la activista trans, Claudia Pía Baudracco, militante por los Derechos Humanos de la comunidad trans por la conquista y el reconocimiento de sus derechos, para fomentar a nivel social, y en especial los medios de comunicación, el respeto por la igualdad.

Pese a la sanción de la Ley de Identidad de Género en el años 2012, esta es comunidad sigue padeciendo una marginalidad notoria, donde le están negados el acceso a derechos humanos básicos como son la educación, la salud y el trabajo. En este sentido, cada 18 de marzo se transforma en un día de lucha que tiene como objetivo lograr la integración social a nivel cultural, económico-laboral, de salud y de educación.

El 9 de mayo de 2012 el Congreso de la Nación aprobó la Ley de Identidad de Género que, desde el año 2007, impulsaron dos de las entidades gestadas por Claudia Pía Baudracco: la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) y la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA). Esta ley,  es una de la más avanzada del mundo, porque parte del reconocimiento del derecho que las personas trans tienen a su identidad sexual, facilitando el acceso gratuito a intervenciones quirúrgicas en hospitales públicos.

A cinco años de aprobada la Ley de Identidad de Género, casi 6000 mujeres y hombres trans accedieron al derecho a la identidad en todo el país, por medio de un trámite administrativo sencillo y rápido. Sin embargo, en estos últimos dos años, se ha negado este trámite a más de 1000 personas, en su mayoría niñas y niños trans.

 La comunidad  lesbiana, gay, bisexual,  trans, travesti, transexual y transgénero,  exige, hoy más que nunca, la efectiva puesta en práctica de la atención integral de la salud del colectivo trans. La falta de reglamentación de este derecho por parte del Ministerio de Salud de la Nación, hace que se dificulte su efectivo cumplimiento. Muchas personas trans no pueden acceder a estos tratamientos en la mayor parte del país, o deben recurrir a reclamos administrativos o judiciales para hacerlos efectivos.

Otro de las exigencias es la inmediata implementación de un programa para el acceso a la educación y la educación sexual integral desde una perspectiva de diversidad sexual, con el objetivo de promover el debate a fin de visibilizar  la realidad trans en los ámbitos educativos. En este sentido, se reclama el acceso igualitario al sistema educativo. Muchas mujeres y hombres trans no  pueden completar sus estudios primarios o secundarios, y son pocas las personas que pueden acceder a estudios terciarios o universitarios.

En tanto que uno de los reclamos fundamentales sigue siendo el cupo laboral trans, dado que el trabajo digno es no sólo una herramienta para erradicar a esta comunidad de la marginalidad, sino la clave para visibilizar y propiciar la dignidad de las personas trans. En una sociedad igualitaria y plural, cada una y cada uno debe tener el mismo derecho a ser respetado/a y expresar su identidad de género en su lugar de trabajo. Por ello, es indispensable promover políticas públicas activas para garantizar la capacitación adecuada de mujeres y hombres trans pero, sobre todo, su efectiva inserción en el empleo, tanto en el sector público como privado. En este sentido, se espera la definitiva sanción de una Ley que impulsa el cupo laboral trans, tanto en el ámbito público como privado,  y  la implementación de una Asignación para la Ciudadanía trans que garantice un piso de protección social a aquellas mujeres y hombres trans mayores de 40 años, en función de la expectativa de vida de este colectivo  es sensiblemente menor al de la población general.