jueves, mayo 14

LUCES, CUERO Y CÁMARA: LLEGA EL PRIMER BDSM FILM FEST

Durante tres días, del 23 al 25 de mayo, Buenos Aires abrirá la puerta al primer BDSM Film Fest Argentina, un encuentro que mezcla cine, arte, performance y cultura alternativa en dos espacios emblemáticos de la ciudad, Casa Brandon y El Escándalo Café.

La noticia empezó a circular a principios de mayo, pero fue el 12 de mayo cuando la organización confirmó oficialmente la programación. Desde entonces, el festival se convirtió en tema de conversación en círculos culturales, colectivos queer y amantes del cine independiente.

Una ciudad que se transforma
En la previa, la sensación es que Buenos Aires está a punto de vivir algo distinto. No se trata solo de un festival de cine: es una invitación a mirar de frente una estética y una comunidad que durante décadas se movió en los márgenes, entre la clandestinidad, el underground y la autogestión.

“Queremos que el festival sea un puente entre el arte y las prácticas que históricamente fueron malinterpretadas o reducidas a estereotipos”, explica Lucía Roldán, una de las productoras del evento, en una entrevista realizada el 10 de mayo. “El cine siempre fue un espacio para explorar identidades y corporalidades, y este festival continúa esa tradición”.

Un recorrido global antes de llegar a Buenos Aires
Aunque esta es su primera edición en Argentina, el BDSM Film Fest no nace de la nada. Tiene raíces en experiencias internacionales que comenzaron a fines de los años 90, cuando ciudades como Berlín, San Francisco y Ámsterdam empezaron a organizar ciclos de cine y muestras artísticas dedicadas a la cultura kink.

En esos años, el auge del cine queer independiente y la expansión de festivales temáticos crearon el terreno perfecto para que surgieran espacios donde se discutiera representación, consentimiento, estética y comunidad. Con el tiempo, estos festivales se consolidaron como plataformas para artistas emergentes y para debates culturales más amplios.

“Nos inspiramos en festivales europeos que llevan más de dos décadas trabajando estas temáticas desde el arte y la reflexión”, señalaba Martín Aguirre, programador audiovisual del festival, en declaraciones del 8 de mayo. “Pero también queremos darle una identidad local, atravesada por la historia cultural de Buenos Aires”.

El corazón del festival
La programación combina proyecciones de cortos y largometrajes, performances en vivo, talleres introductorios y una feria de diseño con proyectos autogestivos. Todo bajo una premisa clara: crear un espacio seguro, diverso y respetuoso.

Entre las actividades se destaca el acto de apertura con una selección de cortometrajes internacionales. Paneles sobre la historia del BDSM en el cine y en la cultura visual. Talleres sobre consentimiento, comunicación y construcción de escenas artísticas. Performances nocturnas con artistas locales. Feria de diseño y fiesta de cierre

“La idea es que cualquier persona interesada en el arte, el cine o la cultura alternativa pueda acercarse sin prejuicios”, afirma Roldán. “No es un festival para especialistas; es un festival para curiosos”.

Por qué ahora, por qué acá
Buenos Aires tiene una larga tradición de festivales independientes, espacios queer y colectivos artísticos que trabajan desde la diversidad. Casa Brandon y El Escándalo Café, sedes del festival, son parte de esa historia: lugares donde la cultura disidente encontró refugio, escenario y comunidad.

“La ciudad ya estaba lista para un festival así”, dice Aguirre. “Solo faltaba que alguien se animara a organizarlo”.

Entradas y acceso
Las funciones serán mixtas: algunas gratuitas, otras con inscripción previa y otras con entrada paga. La fiesta de cierre, uno de los eventos más esperados, tendrá cupos limitados y se anunciará en redes sociales.

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