
El Hospital Italiano, una de las instituciones médicas privadas más prestigiosas del país, atraviesa un clima de creciente tensión tras las denuncias de sus trabajadores, quienes apuntan una gestión administrativa orientada exclusivamente a la rentabilidad, que acarrea precarización laboral y riesgos para la seguridad de los pacientes. A esta situación se suma el escandaloso robo de medicamentos anestésicos —principalmente propofol y fentanilo— utilizados luego en fiestas privadas, lo que expone graves fallas en los controles internos del establecimiento.
Denuncias por gestión empresarial y deterioro laboral
Los trabajadores acusan a la dirección del hospital de priorizar la maximización de beneficios por encima del bienestar del personal y la calidad de la atención. El delegado sindical César Latorre sostiene que esta lógica empresarial se traduce en recortes salariales, precarización de las condiciones laborales y una disminución de las medidas de seguridad. En este contexto, vinculó directamente estas falencias con el reciente escándalo por el robo de medicamentos:
El escándalo del robo de propofol y fentanilo
La situación tomó estado público tras la muerte de un residente, Alejandro Salazar, hallado sin vida en un departamento donde se encontraron frascos de propofol provenientes del Hospital Italiano. Esto derivó en una investigación judicial y en un sumario interno del hospital.
Fuentes periodísticas confirman que los anestésicos robados eran utilizados en fiestas privadas, conocidas como “fiestas del propofol”, donde se administraban estas drogas con supervisión médica improvisada y altísimo riesgo para los participantes.
Las investigaciones revelaron que existían dos modalidades de estos encuentros. Una de ellas consiste en reuniones privadas de carácter sexual, con invitados del entorno médico. La otra, en “viajes controlados” pagos, donde se ofrecía una experiencia farmacológica con dosificación intravenosa mediante bombas de infusión.
El Hospital Italiano reconoció oficialmente el robo de estupefacientes en el área de Anestesiología y separó a dos profesionales que luego fueron imputados por la Justicia. La causa judicial, a cargo del juez Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera, investiga la administración fraudulenta de medicamentos y el desvío de sustancias controladas.
Despido del delegado sindical y conflicto gremial
En este contexto, Latorre —delegado general con más de 20 años de antigüedad— fue despedido. Él sostiene que se trata de una represalia por su actividad sindical y por denunciar públicamente las condiciones laborales. En este sentido, anunció que apelará judicialmente su despido y que se realizarán medidas de fuerza sorpresivas para visibilizar la situación dentro del hospital.
Un debate sobre la ética en la gestión de la salud privada
Las denuncias de los trabajadores y el escándalo por el robo de medicamentos han reavivado el debate sobre la responsabilidad ética en la gestión de instituciones de salud privadas. El caso expone la necesidad de equilibrar la rentabilidad con la seguridad de pacientes y trabajadores, especialmente en un sector donde los errores pueden tener consecuencias irreversibles.
El desarrollo de las investigaciones judiciales y las medidas que adopte el Hospital Italiano serán determinantes para su futuro institucional y para la confianza del sistema de salud argentino en su conjunto.
