RESITIR EL DESALOJO

La Justicia nacional suspendió esta tarde el desalojo del edificio de Pavón 4127 -en el barrio porteño de Boedo- habitado por 37 familias desde hace unos 25 años, quienes se habían movilizado más temprano en reclamo de “una vivienda digna”.
El titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N°46, Fernando Christello, resolvió suspender el desalojo previsto para el próximo 20 de mayo luego de que la Sala H de la Cámara Civil aceptara la apelación presentada por los vecinos.
La resolución suspende la medida de manera provisoria, y las familias comunicaron que seguirán insistiendo en la necesidad de que el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) adopte una postura activa para resolver el problema.
Los vecinos, que estuvieron a punto de ser desalojados el pasado 18 de marzo, se habían manifestado hoy frente al Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires (IVC) para exigir “una vivienda digna” a la que puedan mudarse las 37 familias que allí habitan desde hace 25 años, y habían anunciado una vigilia para resistir el desalojo que estaba previsto para el próximo miércoles.
“Estamos a la deriva, como el primer día, y otra vez con fecha de desalojo, que ahora dicen que no tiene marcha atrás. El 18 de marzo estuvimos con un pie adentro y otro afuera, pero se frenó para formar una mesa de negociación que no sirvió para nada”, dijo Luis Roldán, delegado de los vecinos.
Roldán explicó que la única propuesta recibida hasta el momento son créditos hipotecarios para sólo siete de las 37 familias, mientras que el resto tendría que conformarse con un subsidio en dos cuotas únicas de 1.800 pesos o postularse para el programa “Alquilar se puede”, para inquilinos.
El delegado aseguró que los ocupantes del inmueble están dispuestos a irse “desde el primer momento”, pero para hacerlo necesitan “un crédito hipotecario para poder pagar” su vivienda “a 30, 40 o 50 años”, porque no quieren que les “regalen nada”.
Los vecinos estuvieron acompañados por referentes de la agrupación Seamos Libres y de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).
“El caso, donde hay menores, situaciones familiares complejas, personas con discapacidad y hasta un niño enfermo de cáncer; requiere de una solución habitacional urgente”, afirmó el legislador Pablo Ferreyra.
El diputado tildó de “escandaloso” el hecho de que se le ofrezca un crédito a sólo siete familias, y consideró inadecuado, por “absolutamente cosmético”, el ofrecimiento de incorporar estas familias al programa “Alquilar se puede”, al tiempo que reclamó que el IVC tome parte activa en las negociaciones para la resolución de este conflicto.
Entre los 70 menores que viven en el edificio de Pavón 4127 se encuentran los cinco hijos de Carola Dorrego, uno de los cuales, Tobías, de seis años, está peleando contra un cáncer de testículos.
“Ellos preguntan, se angustian, van mal al colegio. Todo el tiempo están preguntando a dónde vamos a ir porque saben que no tenemos otro lugar a donde ir”, sostuvo la mujer.
Hace poco menos de un mes, los vecinos evitaron el desalojo ordenado por el titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 46, a cargo de Fernando Christello Christello, en el marco de una causa iniciada por la empresa propietaria, Pavón Plaza S.A., que quiere construir allí un emprendimiento inmobiliario.