RECICLADORES URBANOS

Recuperadores urbanos respaldaron el proyecto de ley que está en debate en Legislatura porteña jerarquizar el sistema de recolección diferenciada en las calles de la Ciudad. Con su labor se reciclan unas 600 toneladas de basura por día y ahora están preocupados ante la renovación del contrato que mantiene el Gobierno porteño con las 12 cooperativas que los agrupan, que vence a fin de año.

Los trabajadores, que iniciaron su camino como cartoneros con la crisis del 2001 de manera informal y en la actualidad son más de 5.500, participaron de un encuentro organizado por el diputado Adrián Camps en la Legislatura para manifestar la posición de las cooperativas frente a la iniciativa de la legisladora Inés Gorbea que busca garantizar un sistema de reciclado con inclusión social.

En rigor, la actividad de los recicladores está contemplada en la ley del Servicio Público de Higiene Urbana, que fija las modalidades para el manejo sustentable de residuos y las acciones de recolección diferenciada, transporte y tratamiento, pero las cooperativas entienden que es necesaria una norma puntual respecto de su trabajo.

“Necesitamos una ley que sea concreta y duradera, que nos garantice la logística y que termine con esta situación de los cartoneros de tener que renegociar permanentemente nuestras condiciones de trabajo, que hoy son muy duras”, advirtió Sergio Sánchez, presidente de la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores (FACyR).

Alicia Montoya, de la cooperativa “El Álamo”, resaltó la importancia del convenio con el Gobierno de la Ciudad como “un instrumento de política pública”, pero cuestionó que “no hayan entendido que no estamos hablando de un contrato de una empresa privada, sino que se trata de un convenio que expresa una política pública, que es importante tanto desde lo ambiental como de lo económico, pero sobre todo desde lo social”.

Gorbea, que preside la comisión de Ambiente, indicó que “hay un deber del gobierno para que las cooperativas puedan cumplir su tarea adecuadamente y, en ese marco, presentamos un proyecto de ley para jerarquizar la actividad equiparándola a la fracción húmeda, que si está regulada”.

La intención de la legisladora es que la iniciativa sea el puntapié inicial para discutir el tema en la Legislatura, a través de cuatro encuentros informativos a realizar desde la comisión de Ambiente en los próximos meses para “escuchar a todos los actores”.

En coincidencia, Camps resaltó que “la tarea pendiente es fortalecer este sistema y que la Legislatura se involucre para mejorarlo y proyectarlo hacia el futuro” y señaló que “fueron los cartoneros quienes inauguraron esta política de reciclado cuando era ilegal, cuando se los perseguía por considerar que extraer material reciclable de la basura era un robo, porque las empresas cobraban por tonelada”.

En la reunión, los recicladores expresaron sus dudas respecto de los alcances que tendrá el nuevo contrato con el Gobierno de la Ciudad que mantienen las cooperativas, que termina a fin de año, al señalar que modifica algunas cuestiones respecto de la modalidad de recolección de los materiales en las calles.

“Hay especificaciones técnicas de cómo se va a llevar adelante el trabajo que no se está incluyendo en los nuevos pliegos, como por ejemplo el trabajo en la calle”, dijo a Télam Nicolás, de la FACyR, y agregó que si bien el contrato actual “no es malo, en los últimos cuatro no se cumplió ni un diez por ciento”.

En tanto, fuentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público señalaron que está vigente una mesa de trabajo en la actualidad con los cooperativistas para la redacción final de los pliegos del nuevo contrato y que uno de los objetivos a futuro es “que los territorios de cada cooperativa coincidan con cada una de las Comunas”.

“El rol del reciclador está garantizado, lo que se piensa es multiplicar la cantidad de puntos verdes en la Ciudad para recibir el material reciclable en lugares de concentración y tránsito de personas, como una estación de subte o los supermercados”, agregaron las fuentes.

De esta manera, según evaluaron, los vecinos podrán llevar los reciclables a esos puntos, desde donde los retirarán las cooperativas para iniciar el proceso de recuperación y así “sacar el material de las calles”.