PARQUE CENTENARIO: NO A LAS REJAS

Una multitudinaria asamblea de vecinos, que mantenía cortado el tránsito en la avenida Díaz Vélez, frente al Parque Centenario de esta capital, debatía esta noche los pasos a seguir en su lucha contra el enrejamiento perimetral de este paseo porteño, que generó anoche refriegas con la policía metropolitana.

Mientras la fuerza de seguridad mantenía una guardia con personal de Infantería y de calle en la zona -que hoy ya amaneció vallada-, vecinos de los barrios de Almagro, Caballito y Villa Crespo deliberaban en la mencionada arteria al 5000.

Aunque a las 20 aún no se había votado moción alguna, el tenor de las exposiciones de los oradores apunta a impedir el inicio de la puesta de la reja, para evitar lo que consideran la privatización ilegal de este espacio público, para el que piden mejoras, como más bebederos.

En el perímetro ya vallado del parque, a la altura del mástil, se mantenía apostados unos 50 efectivos de Infantería y otros policías de calle de la Metropolitana.

En tanto, quienes habitualmente realizaban prácticas deportivas en el parque, transitaban esta noche por las veredas externas, ya que están cerrados todos los ingresos con vallas de aluminio de unos tres metros, salvo en el ingreso al Instituto Pasteur donde se permite ingresar sólo a ese edificio.

Ayer, pasadas las 20:00 vecinos y feriantes del Parque cortaron la avenida Díaz Vélez y Marechal donde realizaron una protesta contra el enrejado. La medida fue ferozmente reprimida por la policía Metropolitana, con gases lacrimógenos y balas de goma. Durante un operativo detuvieron a 22 personas, en tanto que  muchos vecinos resultaron con contusiones. Entre  ellos dos periodistas Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA). Ezequiel Medone (integrante de los colectivos Antena Negra Tv y DTL!) que realizaba la cobertura periodística de los hechos, recibió un golpe en la cabeza parte de un policía, cuando intentó interiorizarse sobre los jóvenes detenidos. Medone debió ser trasladado al hospital Durand donde recibió cuatro puntos de sutura. Otra reportera, apodada Gigi (integrante de COB-La Brecha y colaboradora de la RNMA), fue rozada por una bala de goma en una costilla.

Este mediodía, seis de las 22 personas detenidas continuaban esta mañana detenidas en la Comisaría de la Policía Metropolitana, ubicada en Pedro Chutro y Zavaleta, en el barrio de Parque Patricios.

En la mañana de hoy, la Metropolitana montó un fuerte operativo de seguridad para custodiar el Parque y pasadas las 9:00 personal del gobierno de la Ciudad comenzó a colocar nuevamente las chapas y maderas con las que ayer se cercó el predio y que habían sido derribadas por los manifestantes.

En tanto, muchos de los vecinos que habitualmente realizan actividad física en la vereda del Parque Centenario debían hacer su recorrida por la calle: Leticia de 50 años, dijo “parece que ahora el parque tiene dueño, ya no es más público, no sé qué pretende este gobierno que le molesta todo lo público”. La mujer, que concurre al predio todos los días a realizar ejercicio, señaló que “es una vergüenza que pasen estas cosas, porque el parque es de todos, no puede venir y decirnos cuando poder usarlo y cuando no, pero obviamente nuestra opinión no le interesa al jefe de gobierno (Mauricio Macri)”.

Otro vecino de 53 años, identificado como José afirmó que “esto es una porquería” refiriéndose al futuro enrejado del predio, “Macri quiere hacer guita con todas las plazas y espacios públicos de la Ciudad”, apuntó.

“Este es un parque como pocos, tiene una inmensa y muy diversa actividad. Hay gente mayor que viene a leer, otros a hacer gimnasia muchos a pasear con perros y chicos con bicicletas o patines, cómo podemos cortar este espacio que hace feliz a tanta gente”.

El hombre señaló que “Macri quiere cercar el parque porque quiere sacarse de encima a los vendedores, pero para hacer eso necesita enfocarse en la base del asunto y ocuparse de que tengan trabajo, si quiere que la gente no duerma aquí que se preocupe en darles un lugar digno para vivir, en vez de pensar de dónde los puede echar”.

Sergio, de 50 años, se manifestó a favor del enrejado porque dijo que “por la noche grupos de candombe, murga o bandas de rock ensayan y hacen ruidos hasta altas horas de la noche lo que perjudica a vecinos como yo que vivimos enfrente”. Asimismo, consideró que el cierre del predio les dará “más seguridad a los que circulan durante la tardecita porque hay grupitos de chicos y gente que es agresiva con los vecinos que pasan por el parque”.

Desde que se conoció la decisión del ejecutivo porteño, los vecinos que se oponen al enrejado conformaron la Asamblea del Parque Centenario y en conjunto con los feriantes que comercializan sus productos en el perímetro del predio luchan desde hace meses contra el vallado de ese espacio público.

Para ello juntaron unas 13.000 firmas contra la medida, realizaron festivales artísticos, acampes y promovieron una huerta comunitaria dentro del predio.