MUJERES EN RESISTENCIA

Más de 70 mil mujeres participaron este fin de semana de la 32da edición del Encuentro Nacional de Mujeres en Resistencia, Chaco. Con lo que quedó demostrado que este es un sector de gran vitalidad, indispensable a la hora de discutir las problemática sociales a partir de la mirada de la mujer y propiciar el cuestionamiento a toda las forma de desigualdad y violencia.

En este sentido, esta 32 edición del encuentro abrió, el viernes 13 de octubre, con la lectura de un documento referido a la feminización de la pobreza en  nuestro país: “En la búsqueda de la equidad, la elección del Chaco es un acierto que quiebra con el sistema de explotación basado en la centralización del poder. No es casual que ahora estemos juntas y en Resistencia, cuando en Argentina se vienen profundizando las desigualdades económicas y sociales que devienen en una escalada de la feminización de la pobreza”, señala el escrito.

El impacto de las políticas neoliberales sobre las mujeres, el aumento de la desocupación y los despidos, la represión de la protesta social y en particular de los pueblos originarios que defienden sus tierras, las consecuencias de las violencias machistas y la criminalización del aborto, la impunidad de los femicidios con el aval de la justicia patriarcal, el reclamo por la libertad de la joven misionera Victoria Aguirre -acusada de matar a su hija, sin pruebas y sin tener en cuenta el contexto de violencia que ella vivía de parte de su pareja–, la agudización de la lesbotransfobia, la falta de reglamentación de la ley de cupo laboral trans en el municipio de Resistencia, los recortes de personal en el Programa Nacional de Educación Sexual y del presupuesto del flamante Instituto Nacional de las Mujeres para combatir la violencia de género, fueron los ejes principales del documento con el que se inauguró el 32 ENM.

En el plano meramente laboral, cabe tomar nota que en Argentina, una mujer le dedica 3 horas y 42 minutos más a la economía hogareña que un hombre según el último estudio del Instituto Nacional de Estadística y Censos en el 2013, que abarcó a más de 26 millones de personas, o sea, que sobre ellas recaen las tareas de limpieza, cocina, cuidados y ayuda en el estudio de los hijos.

En el informe sobre pobreza y desempleo del primer trimestre, el INDEC señaló que el desempleo para las mujeres es de 10,2 por ciento, mientras que un 8,5 por ciento para el hombre, sin contar el tiempo que tienen que destinar a sostener todo lo referido al hogar, al tiempo del alto porcentaje en que las madres eran jefas de hogar: el 41,5 por ciento de los hogares la jefa es mujer y en el noreste de la cifra es del 44,1 por ciento, mientras que llega al 50 por ciento en ciudades como Salta, Formosa, Santiago del Estero y Resistencia.

No solo la economía de los cuidados, que es de carácter gratuito, recae sobre las mujeres, sino que además ganan aproximadamente un 30 por ciento menos que un varón, según los datos oficiales, debido a que sus cargas son consideradas, en muchas ocasiones, de menor responsabilidad o importancia.

A la violencia laboral, provocada por la desigualdad, se suma el constante incremento de los feticidios en nuestro país. Donde, cada treinta horas una mujer es asesinada por un hombre con la consecuencia de cientos de niños que se quedan sin su madre al cuidado de sus abuelos o en familias transitorias.

Durante las tres jornadas que duró este encuentro se desarrollaron  71 talleres, de diferentes problemáticas, en aulas de la Universidad Nacional del Nordeste y escuelas del centro de la ciudad. Todos desbordaron.

El domingo 15, el encuentro cerró con una marcha pacífica que ocupó más de treinta cuadras del centro de la ciudad.  El día lunes 16 de octubre, un grupo de hombres y mujeres que persiguió y agredió verbal y físicamente con palos y piedras a mujeres que estaban esperando sus colectivos para retornar tranquilamente a sus ciudades. Las compañeras tuvieron que resguardarse en edificios cercanos ya que los agresores las persiguieron con motocicletas, palos, piedras y cuchillos ante la inexistente presencia de efectivos de seguridad y la inacción de los vecinos que se encontraban en las calles, quienes en muchos casos también agredieron verbalmente a las mujeres perseguidas. Al saber de esto, integrantes de la Comisión Organizadora del 32 Encuentro Nacional de Mujeres se acercaron al lugar para socorrerlas, resultando heridas algunas de ellas y calificaron esta  maniobra como una emboscada planificada: “Este es un violento acto ante la impotencia de no poder argumentar que un evento de tal magnitud se haya realizado con total tranquilidad, en un claro ejemplo de la violencia machista contra las mujeres que se manifiestan a favor de sus derechos y libertad”. Aparentemente los agresores respondieron a la convocatoria de una concentración de vecinos de Resistencia que llamaban a reunirse en el centro de la ciudad para declararse contra la realización del Encuentro.