DEBATE POR EL ZOO PORTEÑO

“Con esta iniciativa, los animales dejan de estar para entretener a las personas: ahora las personas nos ponemos al servicio de los animales”, anunció el ministro porteño de Modernización, Andrés Freyre, desde el recinto hace dos semanas, el pasado 7 de diciembre, día en que salió aprobada la Ley de Ecoparques en la Ciudad de Buenos Aires. Pero, el debate sobre el derecho a la libertad de los animales que no se agota con convertir los zoos en ecoparques. Organizaciones sociales, trabajadores de los zoo y legisladores mostraron su disconformidad con la flamante norma porque consideran que con sólo la reconversión de los espacios “no está garantizado el bienestar animal”.
“La clave de la discrepancia está en la transferencia de animales a otros zoológicos y la posibilidad de que el ecoparque siga funcionando como un zoo más chico”, advirtió Adrián Camps en oportunidad del debate legislativo.
la organización Sin Zoo también repudió la norma por permitir “el traslado de animales a otras provincias argentinas, donde estarán en las mismas condiciones o peor”.
En la Ciudad de Buenos Aires, el ecoparque sigue bajo el foco de los protectores de animales que aseguran que “muchos de ellos también mueren por los espectáculos que son obligados a dar”, señaló Malala Fontán, de Sin Zoo.
“Estas vacaciones de invierno murió una loba marina en el zoo de Buenos Aires luego hacer 15 shows seguidos, y en navidad se cumplen cuatro años de la muerte de Winner, uno oso polar que fue encerrado la noche del 24 en un habitáculo de 4 metros cuadrados y al salir al otro día dio unos pasos tambaleándose, cayó a la pileta y murió”,  precisó.
La entidad pone en duda la transformación del zoo en un centro de educación ambiental, rehabilitación y reinserción ya que, según sus integrantes, “no es lo que está haciendo el ecoparque ahora, ya que sigue exhibiendo animales”, subrayó la integrante de Sin Zoo.
La explicación se respalda en que “un animal encerrado no puede desarrollar conductas propias -las que aprendería en su hábitat-. Lo que ven los niños son monos que se arrancan los pelos o elefantes que dan dos pasos atrás y dos hacia adelante durante todo el día, un comportamiento anormal llamado zoocosis”, aclaró Fontán.
Para las organizaciones como para muchos cuidadores de animales en cautiverio “hay que terminar con el concepto cultural de tener animales encerrados para el entretenimiento humano” mientras que la función educativa de esos espacios “está cuestionada en el mundo”.
Para algunos trabajadores del Zoo de Buenos Aires “si quisiéramos de verdad a los animales” sólo se justificaría la intervención humana en el rescate, rehabilitación y liberación inmediata en su propio hábitat de las especies en riesgo.
Juan Echevarría, de la Asociación Uruguaya Animales Sin Hogar, sostiene que “los zoológicos representan un concepto que en la actualidad no tiene sentido. Si bien en otra época la única forma de ver animales de otras partes del mundo era tenerlos encerrados en el zoológico, hoy por hoy esa única chance quedó superada por las nuevas tecnologías”, completó.
La provincia de Buenos Aires le sigue los pasos a la Ciudad. Ya varios proyectos esperan ser aprobados para la transformación de 36 zoológicos bonaerenses en ecoparques, donde según los postulados se garantizará  la “protección de la diversidad biológica autóctona”.
Mientras que en Mendoza, las entidades proteccionistas que impulsaron el ecoparque desde 2014 para “convertir al paseo en un lugar con criterios específicos de conservación de los animales y una nueva reasignación de obligaciones”, rechazan la iniciativa que consiguió la media sanción en Diputados hace una semana por haber sufrido demasiadas modificaciones.
“Es un proyecto radicalmente distinto al nuestro”, dijo Teresita Capezzone, de la Asamblea por el Árbol, una de las ONG autoras de la iniciativa.
“De 47 artículos el nuevo proyecto pasó a 25; no especifica cuál será el futuro de los animales exóticos; elimina la autoridad real del directorio consultivo; e incorpora la explotación privada de todos los servicios, entre otras modificaciones”, sentenció.