ABORTOS NO PUNIBLES EN LA CIUDAD

Con  30 votos positivos y 29 negativos de la bancada del PRO, los legisladores porteños aprobaron esta madrugada la Ley que regula los abortos no punibles en la Ciudad.  El tratamiento de esta norma quedará en el anecdotario de la Legislatura, ya la sesión debió interrumpirse para que tres diputadas recibiran asistencia médica a raíz de la crisis de nervios que les produjo un inoportuno comentario que, la legisladora María José Lubertino, publicó en la red social twitter respecto al debate que se desarrollaba en el recinto. “¡Morales Gorleri y Bergman: saquen sus rosarios y sus kipas  de nuestros ovarios!”, fue la  frase que desencadenó el escándalo y la ira de los legisladores.

Volviendo a la normativa, la misma está en concordancia con los casos consignados en el 86 del Código Penal, que contemplan cuando corre riesgo la vida o la salud de la mujer o la adolescente o cuando el embarazo proviene de una violación y coincide con el criterio adoptado por el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dado que determina que las mujeres víctimas de una violación pueden practicarse un aborto sin autorización judicial y admite como válido el consentimiento de una adolescente para acceder a un aborto no penado a partir de los 14 años de edad, no fija un plazo máximo de semanas de gestación para la realización de la práctica, pero si establece un tope de cinco días desde que se solicita para concretar la interrupción del embarazo.

Puntualmente, entre los puntos centrales del texto aprobado figura la prohibición a que se impongan “obstáculos médicos, burocráticos o judiciales para acceder a la prestación” de la conclusión del embarazo producto de una violación o de alto riesgo para la mujer gestante.
En ese sentido, refiere a “obstáculos” a  la intervención de varios profesionales en el diagnóstico, la participación de equipos interdisciplinarios, comités de ética o la exposición policial o judicial del hecho de violencia sexual que generó el embarazo.

Por ello, para acceder a un aborto en caso de abusos “no resulta necesaria la denuncia de violación, ni la constatación del delito, sino que basta con una declaración jurada de la mujer prestada ante el profesional de la salud interviniente”.
Y agrega: “Un médico diplomado y el consentimiento de la mujer encinta, son requisito general de todos los casos de aborto no punible”.

Temor al veto de Macri

Tras la sanción de esta ley, los diputados pidieron hoy al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, que respete la norma y no la vete ante la versión de que ya tendría redactado el texto de rechazo. El requerimiento se dio de parte de diputados de distintas voces de la oposición porteña.

“Avanzamos en el acceso de las mujeres al aborto seguro, legal y gratuito en casos de violaciones. Es un triunfo del movimiento de mujeres y de los sectores populares de nuestra sociedad. Si Macri veta la ley será la Justicia quien deberá actuar nuevamente”, dijo María Elena Naddeo, del Frente Progresista y Popular.

En tanto, María Rachid, del Frente para la Victoria, sostuvo: “Ahora la Ciudad de Buenos Aires cuenta con un protocolo de aborto no punible respetuoso del fallo de la Corte y de los derechos de las mujeres. Esperemos que Macri no vete esta ley y respete la decisión de la Legislatura”.

El posicionamiento de los legisladores de la oposición surgió después de que trascendiera que Macri tiene la decisión tomada de vetar la ley, ya que no está de acuerdo –y así lo dejaron en claro los parlamentarios del PRO- con algunos ejes contemplados. Las críticas del macrismo a la ley giraron sobre todo en el hecho de que se acepte el consentimiento de una adolescente de 14 años para la práctica sin necesidad del aval de un mayor y que no se estipule un máximo de gestación para la interrupción del embarazo.

El diputado que presidente la Comisión de Salud, Jorge Selser, estimó que “va a haber presiones de distintos sectores para que sea vetada la ley y si Macri lo hace va a tener que afrontar el costo político”.

Virginia González Gass, de Proyecto Sur, consideró que de concretarse esa determinación por parte del Ejecutivo “igualmente vamos a sostener esta norma porque el macrismo no puede vetar leyes porque no le gusta, así no se puede gobernar”; en tanto que para

Alejandro Bodart, del MST, “sería un grave error de Mauricio Macri” rechazar la normativa en vez de reglamentarla.

La diputada Gabriela Cerruti, de Nuevo Encuentro, pidió que “ojalá se respete la decisión de la Legislatura” y abogó “porque esta decisión siga teniendo en cuenta los derechos de las niñas y de las mujeres”.

La norma, de entrar en vigencia, dejaría sin efecto al protocolo de atención de abortos no punibles que firmó el ex ministro de Salud Jorge Lemus antes de renunciar a su cargo.

Esa resolución fue considerada “como restrictiva” por los requisitos que impartía para el acceso al aborto, entre ellos, que en los casos de abuso la práctica debía hacerse como límite hasta las doce semanas de gestación.

Además, la continuidad del protocolo de Lemus está en duda a raíz de la presentación ante la Justicia porteña de un amparo de la diputada Rachid para que se declare inconstitucional esa resolución y que, tendría el lunes próximo una respuesta favorable.