domingo, mayo 26

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DE LA IGLESIA DE LA SANTA CRUZ

A 46 años de los secuestros de la Iglesia de la Santa Cruz, perpetrados entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977, familiares y compañeros de los 12 detenidos desaparecidos realizaron una ceremonia homenaje en el barrio de San Cristóbal, donde asistieron referentes de organismos de derechos humanos con el propósito de «sostener la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia ante el avance del negacionismo».
“Con este homenaje queremos marcar que la lucha continúa siendo necesaria. Hoy más que nunca, al cumplirse 40 años de democracia y ante la avanzada negacionista del próximo gobierno de Javier Milei”, señaló Cecilia De Vincenti, hija de Azucena Villaflor de De Vincenti, fundadora de Madres de Plaza de Mayo, secuestrada el 10 de diciembre de 1977 de la puerta de su domicilio.
Mabel Careaga, hija de Esther Ballestrini de Careaga, secuestrada el 8 de diciembre de 1977 cuando salía de la Santa Cruz, recordó que “el camino lo marcaron las Madres, que en plena dictadura salieron a buscar a sus hijos, y convirtieron al dolor en amor”.
El acto conmemorativo se realizó frente al Solar de la Memoria, a un costado de la Iglesia de la Santa Cruz, ubicada en Estados Unidos 3150, en el mismo lugar donde ese grupo de familiares y militantes se reunía en 1977 para aunar esfuerzos para encontrar a sus seres queridos detenidos desaparecidos por las fuerzas represivas.
>El 8 de diciembre de 1977, represores de la Armada entre los que se encontraba el marino Alfredo Astiz, quien se había infiltrado en el grupo fingiendo ser un familiar de un desaparecido, secuestró a siete personas que se reunían habitualmente en la Iglesia Santa Cruz, entre ellas, dos Madres de Plaza de Mayo, familiares y militantes de derechos humanos
Los encuentros en la Iglesia Santa Cruz tenían como finalidad la confección de una solicitada con la lista con los nombres de los detenidos desaparecidos durante los primeros dos años de la dictadura
Ante testigos, el grupo de tareas 3.3.2 de la Armada secuestró ese día a las Madres Esther Careaga y Mabel Bianco, a la religiosa francesa Alice Domon, Angela Auad, Patricia Oviedo, Raquel Bulit y Gabriel Horane, y como parte del mismo operativo también secuestró esa mañana a Remo Berardo y por la tarde a Julio Fondovila y Horacio Elbert.
La solicitada fue publicada en el diario La Nación el 10 de diciembre de 1977 y ese mismo día el plan represivo se completó con los secuestros de la monja francesa Leonie Duquet y de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor de De Vincenti.
Los 12 secuestrados, nombrados por los represores como el «grupo de la Iglesia Santa Cruz», fueron trasladados al centro clandestino de detención, torturas y exterminio de la ESMA, torturados y arrojados vivos al mar en los llamados «vuelos de la muerte».
Tiempo después, el mar devolvió cinco cuerpos en las costas bonaerenses de Santa Teresita y los cadáveres fueron sepultados como «NN» en el cementerio de General Lavalle.
En 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos pertenecientes a las monjas francesas Domon y Duquet, y los de las Madres fundadoras Azucena Villaflor, Esther Careaga y María Bianco.
Cuarenta años después, la justicia argentina dio por probado por primera vez la existencia de los «vuelos de la muerte» y condenó a prisión perpetua a Mario Daniel Arru, Alejandro Domingo D’Agostino, Francisco Armando Di Paola y Gonzalo Torres de Tolosa.

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