jueves, febrero 26

EN CABA SE NECESITAN MÁS DE DOS MILLONES DE PESOS PARA NO SER POBRE

En el primer mes de 2026, la inflación volvió a acelerarse; el turismo se disparó. En tanto, para formar parte del cada vez más estrecho conglomerado de clase media, una familia tipo, compuesta por dos adultos que trabajan y dos menores, requiere más de $2,2 millones de pesos.

Según el informe proporcionado por el Instituto de Estadísticas y Censos porteño, el Índice de Precios al Consumidor porteño trepó al 3,1% en el primer mes del año, el nivel más alto en diez meses. Impulsado por las vacaciones, el rubro Recreación y cultura saltó un 7,4% y los paquetes turísticos se dispararon más del 40%. Pero el golpe más duro llegó con la actualización de las canastas: una familia tipo necesitó casi $1,4 millones para no ser pobre y más de $2,2 millones para pertenecer a la clase media.

Ya se sabe que el verano suele traer alivio para algunos y gastos para otros. En enero, los precios en la Ciudad de Buenos Aires eligieron el segundo camino. Según el informe difundido por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), la inflación fue del 3,1%, una aceleración de 0,4 puntos respecto de diciembre y el registro más alto desde marzo del año pasado.

Este dato llega en medio de la tormenta desatada por la suspensión del cambio de metodología en el INDEC, que derivó en la renuncia de Marco Lavagna y puso bajo la lupa la confiabilidad de las estadísticas oficiales. En ese contexto, la medición porteña —que ya aplica la actualización metodológica que el gobierno nacional postergó— se convirtió en un termómetro aún más sensible para medir la temperatura real de los precios.

El verano tiene sus reglas y los precios los aplicaron sin contemplaciones. El rubro que más subió fue Recreación y cultura, con un salto del 7,4%, traccionado por un incremento del 41,6% en los paquetes turísticos . Detrás pisaron fuerte Restaurantes y hoteles (5,3%), empujados por una suba del 26,4% en los servicios de alojamiento, y Transporte (3,7%), donde el pasaje aéreo trepó nada menos que un 42,9% .

Pero el verdadero termómetro del bolsillo cotidiano, Alimentos y bebidas no alcohólicas, también dio señales de alerta: subió un 4%, con picos del 17,8% en verduras y tubérculos y del 6,4% en pescados . La carne, en tanto, aumentó 3,6% .

En las antípodas, Prendas de vestir y calzado fue el único rubro que mostró una baja del -0,1% , reflejo de las liquidaciones de temporada en un contexto de consumo cauteloso .

Bienes vs. Servicios: una brecha que se ensancha

El informe del IDECBA dejó al descubierto una tendencia que ya se venía gestando: los servicios presionan más que los bienes. Mientras los primeros treparon un 3,5% en enero, los segundos lo hicieron al 2,3%. En la comparación interanual, la diferencia se amplía: los servicios acumulan un 35% contra el 26,2% de los bienes.

La inflación núcleo —la que excluye precios regulados y estacionales— se ubicó en el 2,2% , lo que representó una desaceleración de 0,6 puntos respecto de diciembre. Un dato que algunos analistas leyeron como una señal de que, si se logran estabilizar los componentes más volátiles, la tendencia de fondo podría comenzar a ceder.

El costo de ser pobre (o de intentar no serlo)

Pero el impacto más crudo de la inflación no se mide en porcentajes, sino en pesos que alcanzan cada vez menos. El IDECBA actualizó las canastas de consumo y los números que arrojó dibujan una ciudad segmentada y con un piso de ingresos cada vez más alto. Para una familia tipo —pareja de 35 años con dos hijos varones de 9 y 6 años, propietaria de su vivienda— los umbrales quedaron así:

  • Indigencia: Para no caer por debajo de la línea de indigencia, esa familia necesitó $767.413 mensuales, apenas para cubrir la Canasta Básica Alimentaria . El dato implica un salto del 5,6% respecto de diciembre, muy por encima de la inflación general .

  • Pobreza: Para no ser considerada pobre, los ingresos mínimos exigidos fueron $1.396.660, de acuerdo con la Canasta Básica Total, que suma bienes y servicios esenciales .

  • Clase media: El piso para pertenecer a la clase media se ubicó en $2.201.157, mientras que el techo que separa a este segmento de los sectores acomodados se fijó en $7.043.703 .

Un dato que incomoda: Estas cifras corresponden a una familia propietaria. El IDECBA aclara que no incluye el costo del alquiler en estas canastas. Si se incorporara ese gasto —un monoambiente promedia los $659.331 y un departamento de tres ambientes supera el millón de pesos—, el umbral de pobreza para una familia inquilina se dispararía muy por encima de los $2 millones, desdibujando por completo la pertenencia a la «clase media» tradicional .

Lo que viene

El dato porteño funciona como anticipo del índice nacional que el INDEC dará a conocer en las próximas horas. Las consultoras privadas proyectan una inflación en torno al 2,5% para enero a nivel país, por debajo del registro de la Ciudad. Pero más allá de las cifras, lo que el informe del IDECBA deja al descubierto es una realidad tangible: los precios de los servicios financieros —como seguros— treparon un 54% en el último año, los alimentos acumulan un 31,4%, y los sectores medios y bajos siguen atrapados en una coyuntura donde llegar a fin de mes se parece cada vez más a una misión imposible.

Mientras el gobierno nacional proyecta una inflación del 10,1% para todo 2026 y el mercado estima un 22,4% según el último REM, los porteños ya tienen su propio dato para empezar el año: el costo de vida no da tregua.

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