EL JUEGO SUCIO
El espurio pacto PRO-K IRSA es a la Ciudad,
lo que la Barrick y Monsanto son a la cordillera y al campo
Por Pablo Bergel* y Enrique Viale**
En las ciudades no hay petróleo, no hay minerales, no hay bosques ni campo; hay tierra pública. Las corporaciones inmobiliarias la codician. Y eso es lo que se entregó impunemente en la sesión de ayer en la Legislatura Porteña a partir de un espurio pacto Pro-K. Es la privatización de lo público, del patrimonio común, con los mismos argumentos del menemismo.
En la etapa actual del capitalismo la acumulación es por desposesión; y la tierra (el territorio) es el objetivo de las corporaciones. En este caso se concedieron por 30 años -entre gallos y medianoches- treinta y siete hectáreas de espacio público (si 37 manzanas del Parque Roca) a una S.A. ...









