viernes, febrero 23

AGENDA CULTURAL

El Cuarteto Fénix en la Usina del Arte

El Ciclo de Música de Cámara de la Usina del Arte comenzará el domingo 4 con la presentación del Cuarteto Fénix, a las 11 en el auditorio principal del espacio ubicado en el barrio porteño de La Boca (Caffarena 1), con entrada gratuita.

El Cuarteto Fénix es una agrupación conformada por Laura Rus (flauta), David Bortolus (oboe), David Lheritier (clarinete) y María Marta Ferreyra (fagot), que interpretará obras de Wolfgang Amadeus Mozart, Karl Goepfart, Antonín Dvorak, Eugene Bozza y Astor Piazzolla.

El ciclo continuará el domingo 11 con el Trío Ginastera, conformado por tres destacados solistas de nuestra escena: José Araujo (cello), Marcelo Balat (piano) y Xavier Inchausti (violín). Interpretarán el Trío en Do menor op 101 de Johannes Brahms y el Trío en Re menor op 49 de Félix Mendelssohn.

El domingo 18 se presentará el grupo de cámara Eudokia Ensamble integrado por la soprano Marisú Pavón, la mezzosoprano Roxana Deviggiano, el tenor Santiago Martínez, el barítono Sebastián Sorarrain con Juan Pablo Scafidi y Eduviges Picone en piano a cuatro manos.

El final del ciclo será el domingo 25, con un concierto a cargo del de Jorge Lavista, clavecinista, organista y director, que brindará un concierto de música antigua y barroca.

Testosterona, performance sobre el cuerpo masculino y el trauma

Protagonizada por el periodista y escritor Cristian Alarcón y dirigida por la actriz y directora Lorena Vega, «Testosterona» es una performance con estética y narrativa innovadora que llega en febrero al Teatro Astros para poner en discusión las nociones de cuerpo e identidad a través de una historia biográfica, en la que el autor de «Cuando me muera quiero que me toquen cumbia» cuenta cómo, durante su infancia, fue sometido a un tratamiento con hormonal para «encauzar» su masculinidad.

«La obra aborda el desconcierto de un niño inyectado con esa hormona, la desobediencia de un cuerpo que crece, migra y quiere probarlo todo, las terapias de conversión de los nazis con la excusa de sumar soldados a sus ejércitos, los modos de gestionar las masculinidades urbanas contemporáneas. Testosterona nace de un trauma infantil y dialoga con las nuevas nociones de futuro», asegura la producción.

Testosterona, fiel al estilo de Alarcón, empuja los bordes de la no ficción: puede ser teatro, danza, performance, biodrama y videoarte. La propuesta, través de experiencias y procedimientos visuales y musicales, redefine las fronteras de los cuerpos intervenidos que bordean lo cyborg sin perder sensibilidad.

Ganador del Premio Alfaguara con la novela «El tercer paraíso», Alarcón (La Unión, Chile-1970) vive en Argentina hace unos 45 años y desde 1990 se dedica al periodismo de investigación. Escribió en diarios como Página/12 y en las revistas TXT, Rolling Stone y Gatopardo.

Fundó Anfibia, revista digital de crónica narrativa; Cosecha Roja, la Red Latinoamericana de Periodismo Judicial; y el Laboratorio de Periodismo Performático que convoca a artistas y periodistas a generar piezas conjuntas. Además, coordina la Maestría en Periodismo Narrativo de Universidad Nacional de San Martín.

El autor de ‘Cuando me muera quiero que me toquen cumbia’ cuenta: «Dejé de jugar, me encerré en los libros. Mi madre debía obligarme a relacionarme con otros chicos. Los blindajes múltiples de los que fui sujeto para defenderme fueron construyendo una imagen de pseudo macho alfa fálico que se preservaba, aún en su caos y en su deriva, el control de las situaciones».

Y acepta que «Testosterona» indaga en la relación entre trauma, dolor, cuerpo y performance. «Como paciente lacaniano me pregunto todavía cómo la encarnación de mí mismo atravesando el trauma puede ser una herramienta de sanación», reflexiona.

«Me interesan las historias de las personas, la idea de las personas como archivo. La vida de Cristian Alarcón me resulta fascinante, arriesgada. Además, me interesa investigar escénicamente el umbral entre lo teatral, lo performático, lo periodístico, lo literario y lo que la obra arroja con relación al trabajo sobre memoria en tanto recuerdos que no tienen un primer plano, que están sumergidos y ante un estímulo, de manera imprevista, pueden expresarse», dice Lorena Vega, directora de la propuesta.

La performance cuenta, además, con aportes que enriquecen la propuesta: Sebastián Schachtel, fundador de La Portuaria, integrante de Las Pelotas, es el creador de la música original de Testosterona.

La obra se podrá ver los jueves 8, 15, 22 y 29 de febrero en el Teatro Astros.

 

 

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