
Este miércoles 23 de septiembre, a las 17 h, el Museo de la Ciudad inaugurará la renovación integral de su exposición permanente en la histórica sede Altos de Elorriaga, ubicada en Defensa 187, en pleno Casco Histórico porteño. La actualización de la muestra incorpora más de 100 piezas inéditas de su acervo y suma nuevos contenidos que buscan vincular la evolución urbana de Buenos Aires con su identidad contemporánea.
Fundado en 1968 por el arquitecto y urbanista José María Peña, el Museo de la Ciudad nació con la misión de preservar la memoria cotidiana de Buenos Aires: sus objetos domésticos, sus hábitos urbanos, sus transformaciones edilicias y su patrimonio cultural. Desde sus inicios, se consolidó como un espacio pionero en la conservación de la vida material porteña, reuniendo desde mobiliario y utensilios hasta documentos, fotografías y piezas arquitectónicas recuperadas de antiguas demoliciones.
La sede Altos de Elorriaga, donde se presenta la nueva exposición, es una de las construcciones coloniales más antiguas del barrio de San Telmo. Su arquitectura, con balcones corridos y patios interiores, constituye en sí misma una pieza del patrimonio histórico de la ciudad.
La renovación de la muestra incorpora dos ejes temáticos centrales:
El patrimonio arqueológico del Casco Histórico: Por primera vez se exhiben hallazgos provenientes de excavaciones urbanas realizadas en el área fundacional de la ciudad. Estos materiales —fragmentos cerámicos, restos constructivos, objetos cotidianos de los siglos XVII al XIX— permiten reconstruir la vida doméstica y comercial de la Buenos Aires colonial y republicana.
La Buenos Aires después de 1950: Esta sección analiza cómo la expansión de los barrios, el crecimiento en altura y los procesos de modernización transformaron la vida cotidiana porteña. Se abordan hitos como: La consolidación del departamento como vivienda típica de la clase media; la construcción de la red de autopistas y su impacto en la movilidad urbana; la modernización del transporte público y el surgimiento de la red de ciclovías sustentables; la recuperación de espacios emblemáticos como la Reserva Ecológica Costanera Sur y Puerto Madero, símbolos de la revalorización del frente costero desde los años 80 y 90.
Entre las más de cien piezas que se presentan por primera vez se incluyen: Objetos domésticos de mediados del siglo XX que ilustran la transición hacia la vida moderna en departamentos. Materiales gráficos y publicitarios que documentan la expansión de barrios como Caballito, Flores y Belgrano. Fotografías y planos de obras públicas que marcaron la transformación urbana, como la Autopista 25 de Mayo y la urbanización de Puerto Madero. Elementos recuperados de excavaciones arqueológicas: utensilios, fragmentos de vajilla, restos de estructuras y piezas vinculadas al comercio colonial. Estas piezas, provenientes del acervo del museo, permiten recorrer más de cuatro siglos de historia urbana y social.
La nueva exposición propone un itinerario que invita a reflexionar sobre cómo Buenos Aires se transformó y cómo esas transformaciones moldean la vida actual. El museo reafirma así su rol como custodio de la memoria colectiva y como espacio de diálogo sobre la identidad porteña.
