miércoles, septiembre 9

RECORRER GRATIS LA EMBAJADA DE FRANCIA

La Embajada de Francia abre las puertas del Palacio Ortiz Basualdo el fin de semana que comienza la primavera porteña. Resulta que en septiembre se celebra la Semana del Patrimonio y, como cada año, la embajada de Francia en Buenos Aires abre las puertas de su sede para que pueda visitarse de forma gratuita.
El Palacio Ortiz Basualdo, sede de la Embajada de Francia en Argentina, es una de las joyas arquitectónicas más preciadas de Buenos Aires. Diseñado a comienzos del siglo XX por el arquitecto francés Paul Pater y considerado uno de los edificios más notables de la Belle Époque en Buenos Aires. Desde 1939, el Palacio Ortiz Basualdo alberga la Embajada de Francia: fachada elegante, interiores refinados y detalles típicos de la arquitectura francesa de la época.
El 19 y 20 de septiembre, la Embajada abre las puertas del Palacio en el marco de las Jornadas Europeas del Patrimonio, un evento cultural que permite descubrir edificios históricos que habitualmente no están abiertos al público. El palacio de la embajada francesa es uno de ellos.
El Palacio Ortiz Basualdo no solo es una de las joyas de la Belle Époque porteña, sino que también es un sobreviviente. Su historia combina lujo, tragedias familiares, arquitectura francesa y una salvación casi milagrosa durante el ensanche de la Avenida 9 de Julio.
Ubicado en Cerrito 1390, fue diseñado en 1912 por el arquitecto francés Paul Pater, discípulo de Charles Garnier, autor de la Ópera de París. La obra se inició por encargo del matrimonio Daniel Ortiz Basualdo y Mercedes Zapiola, una de las familias más acaudaladas de la Argentina de comienzos del siglo XX. Pater debió regresar a Francia en 1914 para participar en la Primera Guerra Mundial, por lo que la construcción fue finalizada seis años más tarde por su socio Eugenio Gant Ner.
El edificio es un ejemplo excepcional de arquitectura Beaux-Arts, inspirado en los hôtels particuliers franceses, con cuatro niveles: basamento, planta noble, habitaciones y mansarda. Su fachada en símil piedra París, la cúpula central y los interiores con mármol, boiserie y vitrales lo convierten en uno de los palacios más refinados de Buenos Aires.
Durante los años 20, el palacio fue escenario de una intensa vida social. Incluso alojó al Príncipe de Gales durante su visita oficial en 1925. Tras la muerte de Daniel Ortiz Basualdo, su esposa vendió la residencia al gobierno francés en 1939, que la convirtió en sede de su embajada, función que mantiene hasta hoy.
En 1970, el Palacio Ortiz Basualdo estuvo a punto de ser demolido debido al proyecto de ampliación de la Avenida 9 de Julio, que implicó la eliminación de numerosos edificios históricos. El palacio Alzaga Unzué —hoy el hotel Four Seasons— también estuvo en riesgo. Sin embargo, el edificio se salvó gracias a gestiones diplomáticas y al valor patrimonial que Francia defendió ante el gobierno argentino. La embajada era considerada territorio francés, lo que dificultaba su demolición. Finalmente, el proyecto se modificó y el palacio quedó en pie.
La apertura y posterior ensanche de la Avenida 9 de Julio fue una de las obras urbanas más agresivas del siglo XX en Buenos Aires. Aunque las cifras exactas varían según la fuente, los estudios históricos coinciden en que resultaron afectadas más de 40 manzanas durante la apertura original de la avenida en 1936. Cientos de edificios —entre viviendas, comercios y palacetes— fueron demolidos para permitir su trazado. Durante la etapa de ensanche de los años 60 y 70, se demolieron decenas de edificios adicionales, incluyendo residencias aristocráticas, hoteles y construcciones de valor patrimonial.

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