miércoles, julio 29

LA HISTORIA DE LOS BARES NOTABLES DE LA CIUDAD

La Ruta de Los Notables es una serie documental que propone una cartografía para leer la historia de estos emblemáticos espacios de la ciudad. Es decir, se inscribe en esa tradición que entiende al bar como un dispositivo afectivo, un archivo vivo y un escenario donde la identidad porteña se ensaya todos los días.

Los bares como geografía emocional
La serie —dirigida por Samir Bitar y producida por Manuel Ernesto Sierra— fue realizada por la AHRCC a través de la Cámara de Bares, con Mecenazgo y el auspicio de Fundación Santander. El recorrido incluye cafés que funcionan como cápsulas de tiempo: La Poesía, El Federal, La Ideal, Café de García, Petit Colón, Café Cortázar, Lavalle, Margot, La Ópera, Hipopótamo y La Giralda. Cada uno aparece como un punto de fuga donde se cruzan historias mínimas, personajes que vuelven siempre al mismo lugar y una estética que resiste la velocidad de la ciudad.
El film se presentará el martes 4 de agosto a las 17 h en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura. Un espacio que también condensa la memoria institucional de Buenos Aires y que, como los bares, funciona como un umbral entre lo público y lo íntimo.

El diploma como gesto político
Durante el encuentro se entregarán diplomas a doce Bares Notables recientemente incorporados al catálogo oficial por decisión de la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares y Billares. La lista es diversa: El Portuario, Josephina’s Café, Vía 71, Confitería El Greco, Bar Conde, La Escuela, La Orquídea, Plaza Café, Café Rivas, La Ópera, Boca a Boca y Café Cortázar.
El diploma, más que un reconocimiento, es una declaración: estos espacios merecen ser cuidados. En una ciudad donde la renovación suele implicar borramiento, la categoría de “notable” funciona como un freno, una forma de decir que hay lugares que no pueden desaparecer sin que algo esencial se pierda.
La Ruta de Los Notables no trata de nostalgia fácil; propone observar cómo estos bares sobreviven, mutan, negocian con el presente. Cómo se vuelven refugio, escenario, oficina improvisada, punto de encuentro o simple pausa. En cada mesa, en cada mostrador, hay una historia que no entra en los libros, pero sí en la vida cotidiana.
La serie, entonces, no solo documenta: invita a pensar qué significa habitar una ciudad y qué lugares elegimos para hacerlo. Y, sobre todo, ¿qué queda de nosotros en esos espacios cuando volvemos a casa?

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