Desde el 19 de junio se exhibirá en la Casa del Bicentenario La Pampa Teje, muestra que, a través de sus materiales, aborda una experiencia de encuentro entre territorios, generaciones y formas de entender el mundo. El objetivo de esta iniciativa es acercar distintas expresiones culturales de las provincias y fortalecer una agenda cultural federal.

Curada por Roxana Amarilla y producida por Fernando Martumanian, la exposición reúne piezas únicas realizadas artesanalmente por 23 tejedores del oeste pampeano. Sus creadores son portadores de un conocimiento que trasciende lo técnico: actúan como un saber vivo, dinámico y en permanente transformación, anclado en prácticas y en conocimientos transmitidos de generación en generación.

Vale recordar que en 2020, la técnica del tejido en telar pampeano fue declarada Patrimonio Cultural de la Provincia. En este contexto, la exposición propone no solo una exhibición estética, sino también una experiencia de encuentro entre territorios, generaciones y formas de entender el mundo donde el hacer artesanal se reconoce como cultura y trabajo.

El tejido en telar de La Pampa no constituye únicamente una práctica productiva, sino también una forma de construcción de identidad. Junto con el proceso de hilado de la lana de oveja, etapa inicial de preparación de la materia prima, cada pieza expresa una profunda relación con el entorno: materiales, técnicas, diseños y tiempos de elaboración remiten a una cultura desarrollada en estrecho vínculo con el paisaje pampeano, sus condiciones de vida y su historia.

La denominación de estas obras apela a sus diferentes usos. Algunas son voces que se escuchan desde hace varias centurias en el sur argentino: ataderas, fajas, matras y ponchos. Otros nombres siguen las tendencias de consumo: caminos, pares de alfombras y pies de cama. Estos textiles artesanales pampeanos tienen en común lo prodigioso: son útiles y abrigados, son sustento de familias, son productos de calidad que logran premios, son ciencia y tecnología, son belleza e identidad.

La muestra se podrá recorrer hasta el 19 de julio en el tercer piso de la Casa del Bicentenario de calle Riobamba 985.