LA CIUDAD DETRÁS DE LA PUERTA
Durante siete días de noviembre, Buenos Aires correrá el cerrojo de edificios, talleres, archivos y sitios que casi siempre se miran desde afuera. La tercera Semana del Patrimonio suma una jornada dedicada a la restauración y convoca a instituciones públicas y privadas a proponer otras maneras de entrar en la memoria porteña.
Primero se escucha la llave. Después, el golpe seco de una puerta que cede. Del otro lado puede haber un subsuelo con planos, una sala donde se ordenan piezas que el público nunca ve, un andamio pegado a una cúpula o una mesa iluminada por una lámpara blanca. Sobre esa mesa, alguien trabaja con la paciencia de quien no busca dejar una marca, sino detener el desgaste. Durante la mayor parte del año, esos espacios forman la trastienda de Buenos Aires. Entre el 7 y el 1...

