URBANIZACIÓN

Vecinos de la Villa 31, de unos 50.000 habitantes, próxima a la estación porteña de Retiro, estudian una nueva marcha a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para reclamar que apruebe el Plan de Urbanización de ese barrio.

Fuentes de la Mesa por la Urbanización, que organizó una protesta la semana anterior, analizarán este viernes la situación, urgidos por el riesgo de que la falta de pronunciamiento del cuerpo legislativo haga caer el proyecto.

Demián Konfino, de la agrupación “Los Invisibles”, explicó que el proyecto reclamado fue redactado por una comisión interdisciplinaria, creada por la Ley de Urbanización de la Villa 31 y formada por distintos estamentos del Estado y delegados de los vecinos elegidos por votación.

“El proyecto para que ese Plan de Urbanización sea ley de la Ciudad fue presentado por la diputada de la Coalición Cívica Rocío Sánchez Andía y tiene el apoyo de todos los bloques de la oposición en la Legislatura porteña”, afirmó Konfino.

Teófilo Tapia, del comedor “Padre Mugica”, anunció que la Mesa por la Urbanización se reunirá este viernes para definir los próximos pasos, “puede ser una movilización acompañada con cortes (de calles) de otras villas, porque ven que si la Villa 31 no consigue la urbanización, poco pueden esperar las otras”, dijo.

La Mesa por la Urbanización organizó el jueves pasado una marcha de cientos de vecinos de la 31 por este reclamo. En la jornada se hizo evidente cierta división en el barrio, porque dirigentes más afines al oficialismo macrista organizaron otra marcha, con escala en la Casa de Gobierno, para reclamar que la Nación traspase a la ciudad las tierras que ocupa la Villa 31.

Pero en la Mesa por la Urbanización consideran que esa demanda “corre el eje de la discusión y dilata el asunto”, porque “el Gobierno porteño puede hacer obras, como efectivamente hace, sobre terrenos de propiedad nacional, y también, otras villas están sobre terrenos de la ciudad y no hace nada en ellos”, explicó Konfino.

Coincidentemente, Tapia dijo que “el problema nuestro es con la Legislatura, que la Comisión de Vivienda apruebe el dictamen, y en el recinto se vote una preferencia (evita la intervención de otras comisiones) para que el Plan de Urbanización pueda ser ley este año”.