CINCO SIGLOS IGUAL
Cada 12 de octubre, en esta parte de la tierra donde “la historia se cayó como se caen las piedras, aun las que tocan el cielo”, vuelve a abrirse la misma herida. Durante cinco siglos esta fecha se intentó cubrir con palabras suaves —“descubrimiento”, “llegada”, “encuentro”— como si el lenguaje pudiera borrar la violencia. Pero la tierra, nuestra tierra, guarda la memoria de sus ancestros. Esos que no llegaron de España, sino que construyeron comunidades e imperios, que crearon el maíz, el calendario solar, las matemáticas y la escritura.
El concepto de genocidio, definido por la Convención de las Naciones Unidas en 1948, permite nombrar con precisión aquello que se quiso ocultar: un proyecto planificado para desaparecer pueblos enteros, sus culturas, sus lenguas, sus descendencias. Un pr...










