UN VERANO A PURO VETO

por Mariane Pécora

Como en la moda, la tendencia venía imponiéndose desde hace cuatro temporadas, pero este verano hizo furor. Hubiese sido mejor que se tomara vacaciones. Un crucero por Europa, visitar los “negocios” de sus amigos del caribe mexicano o exhibirse en algún de parador en la “brava” de Punta del Este, tal vez lo habrían sosegado.

Pero no, se quedó en su despacho terminando de delimitar el perfil que le dará a su nueva gestión frente al Gobierno de la Ciudad, por eso lo que alguna vez se anunció como una tendencia, este verano logró imponerse definitivamente como una política de gobierno.

“Vos votá que yo te veto”, es el mensaje implícito con el que Mauricio Macri rubrica en cada resolución con la que anula leyes votadas por sus propios legisladores. Lo curioso del caso es alguna de estas leyes abolidas, fueron presentadas por los ediles de su mismo signo partidario, es decir por los representantes de los ciudadanos que lo votaron.

En poco más de cuatro años de gestión, Macri veto alrededor de 100 leyes. Un record absoluto. Fiel a este estilo, el jefe de Gobierno inauguró la nueva temporada de gobierno a puro veto. El Boletín Oficial da cuenta que ya arrasó con 18 leyes sancionadas por la Legislatura porteña el año pasado.

Un escueto repaso por las normativas anuladas, dan cuenta que la mayoría de ellas tienen sentido social, propician la inclusión y son de carácter solidario.

Cronología de la compulsión al Veto

El 15 de diciembre, vetó la Ley 4015 que sumaba a la Ciudad a la norma nacional que prohíbe la venta de medicamentos en góndolas, kioscos y bares y la restringe exclusivamente a farmacias, por temor a que la zona sur de la Ciudad quede desprovista de medicamentos.

El 16 de diciembre, anuló la Ley 4008, que prorrogaba hasta 2017 el régimen de protección a 29 empresas recuperadas, poniendo en situación de riesgo a más de 1000 trabajadores. Un ambiguo y confuso argumento sugiere que “esta iniciativa resulta contraria al principio de división de poderes establecido en el artículo primero de la Constitución de la Ciudad”.

El 29 de diciembre arrasó con dos leyes:

La Ley Nº 4019, impulsada por los vecinos de Villa Devoto y Villa Pueyrredón, declaraba de utilidad pública y sujeto a expropiación al cine teatro Aconcagua  para convertirlo en un centro cultural. El Ejecutivo considera en esa zona no necesita un espacio cultural.

La Ley 4021, que creaba el “Régimen de Reconocimiento a la Actividad Musical”, mediante un régimen de subsidios a músicos sin recursos, mayores de 65 años y con una trayectoria de 20 años en la profesión. Fue anulada, entre otros argumentos, porque “compromete a las futuras administraciones”.

El 3 de enero, el Jefe de Gobierno, vetó tres leyes:

La Ley Nº 4020 que permitía el desarrollo de un sistema para adaptar los semáforos para ciegos, incorporando la tecnología necesaria para el uso autónomo de personas no videntes y disminuidas visuales.

La Ley 4033, otorgaba a la “Asociación Civil Círculo Ferromodelista Oeste” un permiso de uso a título precario y gratuito por un término de 20 años de un inmueble ubicado en Jufre 51. Este predio, tasado por el Banco Ciudad en  2.180.000 de pesos, había sido desafectado por la Legislatura porteña del conjunto de los 24 inmuebles del proyecto que Ejecutivo remitió a ese cuerpo para ser subastados en el curso del presente año.

La Ley 4031, equiparaba el monto de los subsidios mensuales y vitalicios que perciben los ganadores de diversas distinciones otorgadas por el Gobierno de la Ciudad, a la escala salarial de los empleados de planta permanente, pues los mismos se encuentran congelados desde 2008. Fue vetada porque el Ejecutivo considera que es imprecisa la modificación propiciada.

El 4 de enero, arrasó con la Ley 4044, que ampliaba el plazo para expropiar la casa ubicada en la calle Magallanes 1140 y convertirla en el museo “Juan de Dios Filiberto”, como lo establece la ley 2310.  El Poder Ejecutivo remitió a Legislatura un proyecto de ley para derogación de la Ley 2310, pues considera innecesaria la expropiación del inmueble en cuestión.

El 11 de enero la compulsión por el veto lo llevó a derogar ocho leyes:

La Ley 4060, tenía como objetivo promover, fomentar y facilitar las actividades que desarrollan las Juntas de Estudios Históricos de los barrios de la ciudad de Buenos Aires, mediante un subsidio anual, el fomento y la difusión de la historia a través de la imprenta, de espacios en los programas del Canal o Radio y del sitio web del Gobierno de la Ciudad. La administración Gobierno no cree conveniente implementarla debido a que algunas de estas entidades carecen de domicilio en la ciudad de Buenos Aires.

La Ley 4061, creaba el Programa de Consolidación y Continuidad de las Unidades Productivas en Riesgo y contribuir al mantenimiento y/o ampliación de sus puestos de trabajo, a través de la prestación de asistencia técnica y apoyo financiero. El Jefe del Ejecutivo considera que esta norma adolece de certeza preceptiva en los términos “riesgo”  y “demanda”.

La Ley 4073, regulaba el control del manejo de precursores químicos en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, mediante la creación de un Registro Público. El argumento principal del jefe de Gobierno es que “ya existe una norma similar a nivel nacional”.

La Ley 4075, propiciaba el financiamiento de la cobertura médica de los tratamientos de fertilización asistida que presta la obra social de los empleados de la Ciudad, OBSBA. El Ejecutivo considera que incorporar este tipo de prestación, desatenderá la incorporación de otras prestaciones de mayor costo con alcance a todo el universo de afiliados de la citada obra social.

La ley 4095, establecía la creación del Centro de Documentación Pedagógica del Bicentenario en la biblioteca Paul Groussac, de la escuela 5, ubicada en Catamarca 462, en el barrio de Balvanera.  Para el jefe de Gobierno, esta ley genera una instancia desvinculada del sistema de formación docente, colisiona con la estructura destinada a su perfeccionamiento y afecta al tratamiento igualitario.

La Ley 4097, incluía a la Cooperativa de Trabajo Cultural y Educativa CEFOMAR Limitada a la lista de Empresa Recuperadas por sus Trabajadores, amparadas por la ley de expropiación. Según el Ejecutivo esta normativa quebranta el procedimiento de doble lectura y audiencia pública establecidos por los artículos 89 y 90 de la Constitución de la Ciudad.

La Ley 4094, otorgaba un subsidio por el monto de 50.000 pesos a la “Asociación Síndrome de Down de la República Argentina”. Según el Ejecutivo la Comisión para la Plena Participación e Inclusión de las Personas con Discapacidad (COPIDIS) no dispone en su partida presupuestaria de los fondos necesarios para hacer frente al subsidio en cuestión. Esta Ley había sido formulada por el fallecido diputado del PRO Ingaramo.

La Ley 4119, convocaba a la realización del Congreso Pedagógico de la ciudad de Buenos Aires. Según el Jefe de Gobierno, la falta de coordinación y programación del Congreso podría atentar contra la agenda educativa y el cumplimiento de los 190 días de clases previstos por acuerdos federales para el año 2012.

La Ley 4123, otorgaba el edificio de la calle Gascón 123 a las 50 familias que viven allí desde hace décadas. Se trataba de una enmienda aprobada por la Legislatura en la última sesión de 2011, que señalaba que el edificio debía destinarse a la construcción de viviendas sociales.

La Ley 4098 aumentaba el monto anual que el Gobierno otorga a  Teatro por la Identidad de 72 000 a 179000 pesos anuales. Entre los argumentos del veto, Macri señala que existe “una universalidad de actores culturales” y que no encuentra motivos para aumentar el subsidio con el que solventa algunos de sus costos TXI

La Ley N°4085, sancionada por unanimidad en la Legislatura, creaba un registro de autoexclusión para impedir el acceso de los ludópatas a las salas de juego y apuestas de la Ciudad. El veto de Macri argumenta que esta Ley afectaría derechos y garantías de orden constitucional.

La Ley N° 4105, otorgaba al Club Atlético Parque de los Patricios el permiso de uso precario y gratuito del inmueble, de propiedad del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ubicado en la calle Esteban de Luca entre Cochabamba y Constitución, denominado “Patio Deportivo”. Fue vetada porque en el predio en cuestión funciona una escuela.

La mayoría de los proyectos fueron votados en el marco de acuerdos entre el oficialismo y la oposición, que en ese momento fueron la llave para la sanción de iniciativas que interesaban a ambas partes. Esos acuerdos quedaron pulverizados con los vetos del jefe de Gobierno.

Las 106 leyes vetadas por el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en sus más de cuatro años de mandato, pertenecen en su mayoría a las áreas de Espacio Público (18), Planeamiento Urbano (14) y Derechos Humanos (9), “muchos de los proyectos rechazados por el Jefe de Gobierno, contaron con el voto afirmativo de su propio bloque de diputados”.

Entre las leyes en las que el voto del oficialista bloque del PRO fue decisivo para que fueran aprobadas se encuentran la que establece normas para la planta transitoria docente y no docente en el Ministerio de Educación, y la extensión de la emergencia habitacional.