SUBSIDIOS

Vecinos del edificio de Mitre 1232, que perdieron sus viviendas tras el derrumbe del viernes pasado, protestaron por los montos de los subsidios que empezaron a recibir de parte del gobierno porteño y denunciaron falta de información y las malas condiciones de los paradores que les proveyó como alternativa el Gobierno de la ciudad.

Ayer por la mañana desde tráiler del Ministerio de Desarrollo Social porteño, instalado en la zona, se comenzó a entregar subsidios de entre 300 y 400 pesos para las personas solteras y de entre 800 y 1200 para las familias directamente afectadas por el derrumbe.  Los vecinos protestaron por los montos recibidos y aseguraron que “se deberían ampliar los subsidios a todos los damnificados porque todos fueron de alguna manera perjudicados, ya sea por pérdidas económicas como de horas de trabajo”.

José Luis Abreu, de 48 años, quien vivía en uno de los departamentos derrumbados, manifestó que “los paradores del gobierno porteño son horribles, el olor es imposible, el de la Boca es un desastre”. “Luego fuimos al parador de Piedras y Caseros, por lo menos ahí nos dieron de comer”, dijo el vecino y añadió: “pero finalmente conseguimos un amigo que nos prestó una pieza”.

También indicó “mi mujer y yo tenemos dos nenas y nos quieren arreglar con 1.200 pesos, que tuvimos que agarrar porque era eso o nada, pero con esa cifra no podemos hacer casi nada, nosotros perdimos todo”.

Giselle, estudiante y vive en el edificio de Libertad 55, aseguró que piden subsidios “para todos los damnificado, pero acá hay mucha gente que perdió todo, gente que sufrió daños emocionales, hay comercios que tuvieron que estar cerrados y trabajadores que no pudieron cumplir sus tareas”.

La joven dijo también “ahora nos quieren arreglar con subsidios de entre trescientos y cuatrocientos pesos, y no hacen dormir en paradores que están en pésimas condiciones”.