PRIMERA ENCUESTA DE INQUILINOS

La Federación de Inquilinos Nacional (FIN) realizará la primera encuesta a inquilinos de todo el país, lo que reviste en un hecho histórico, ya que nunca ha estado dentro de las mediciones oficiales el estudio de la situación de los 8 millones de inquilinos de Argentina.

Ante esta ausencia de datos, se hace dificultoso para los inquilinos esperar que las políticas de vivienda sean efectivas, porque si no hay una evaluación seria del problema es casi imposible poder decidir cuál sería la mejor solución.

Es por esto que desde la FIN lanzaron una encuesta para identificar las principales problemáticas de los inquilinos: precio, legalidad, relación inquilino-inmobiliaria, etc. Para este organismo es muy importante la difusión y la participación de los inquilinos, ya que cuantos más participen, mayor representatividad tendrán los resultados.

Durante todo enero la encuesta estará online y en febrero comunicaremos los resultados. Se puede llenar esta encuesta accediendo al siguiente link https://inquilinos.typeform.com/to/Sb5Wc4

Alquileres temporario, un problema en lugar de una solución

En la Ciudad de Buenos Aires un 30% del mercado de alquileres de vivienda está destinado a alquiler temporario. Lo que significa una inexorable carrera una  la carrera por obtener la mayor ganancia por metro cuadrado en de las miles de familias que, por no poder acceder dignamente a la vivienda, se ven en la necesidad de alquilar.
Un microambiente a 10.000 pesos, contratos ilegales de seis meses, depósitos de garantía delirantes, avisos de un ambiente a 13.000 pesos “solo por un año”.
El ingreso de turistas, profesionales y estudiantes universitarios, trabajadores en busca de empleo, potencia un mercado paralelo de viviendas especulativas que exprimen los ahorros de miles de inquilinos que entregan comisiones, depósitos y alquileres totalmente desregulados, monumento al abuso y la ilegalidad.
El alquiler de corta duración multiplica por dos o tres la renta del propietario, pero sobre todo es un indexador más de un mercado que solamente se detiene cuando los inquilinos no contamos con ingresos para seguir alquilando.
Dispuestos a exprimir el metro cuadrado de ganancia neta, el mercado inmobiliario ofrece también innumerables dormitorios compartidos en departamentos convencionales, que multiplican cinco o seis veces el valor verdadero de las unidades. Numerosas y numerosos jóvenes se amontonan sin conocimiento previo, pagando 4.000 pesos por persona.
Los consorcistas deben saber que el alquiler de vivienda no puede ser menor a dos años (Código Civil y Comercial) para exigir a los administradores que no autoricen negocios ilegales.
El Estado debe observar, controlar y sancionar a esta actividad ilegal y evasiva de impuestos locales y nacionales.
Los que estamos comprometidos con el ejercicio de derechos básicos de los inquilinos e inquilinas, debemos aportar información para que de una vez por todas se termine con la discriminación al momento de alquilar. Madres a cargo del hogar que pagan sobreprecios por tener hijos e inquilinos sin garantía propietaria, terminan alquilando en habitaciones compartidas, hoteles familiares o departamentos temporales.
Las páginas que ofrecen semejante forma de vivir pagando precios internacionales, son públicas, están a la vista de todo el mundo, y solo basta con buscar “alquiler temporario” o “habitación compartida” para saber que en Buenos Aires se festeja el día de los inocentes 365 veces al año.
Hay que cortar la cadena de negocios con la vivienda, desmedidos y desproporcionados, abusivos y salvajes, porque agrava las condiciones de vida cotidiana de un millón de personas en la Ciudad.