PISTOLAS TASER. FALLO POLÍTICO Y RETRÓGADO

El abogado del Observatorio de Derechos Humanos (ODH), Demian Konfino, calificó de “política” y “retrogada” la decisión del Superior Tribunal de Justicia (TSJ) porteño de revocar el fallo que impedía al gobierno de la Ciudad comprar las pistolas eléctricas Taser.
“Los fallos de primera instancia y segunda eran contundentes en negar que una fuerza pública argentina pudiera tener picanas eléctricas porque no hay diferencia entre picanear a una persona en un sótano durante un interrogatorio que picanearla en una manifestación”, manifestó en alusión a las torturas durante la dictadura.
“Probamos con informes del Comité de la Tortura de las Naciones Unidas y recomendaciones de otras fuerzas de seguridad nacional que es un elemento de tortura que puede violar el derecho humano a la salud y a la vida”, añadió.
El abogado no dudó en afirmar que se trató de “un fallo político que se enmarca dentro de lo que la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) categorizó como el Partido Judicial” al argumentar que “no es casual que se lo hayan dado a conocer a los medios afines el día siguiente a que se conociera el acuerdo entre (el jefe de Gobierno porteño) Mauricio Macri y la UCR”.
La acción contra el uso de las pistola eléctricas fue iniciada en 2010 por el ODH, con un amparo presentado con la firma de Carlos Pisoni, hoy subsecretario de Derechos Humanos, pero según la justicia el accionante “carece de legitimación para cuestionar la validez de las resoluciones”.
“Es un artilugio procesal por el que la persona que lo presentó en nombre del Observatorio no tendría competencia porque todavía no se compraron las Taser, cuando el artículo de la Constitución que habla del amparo habla de un daño actual o inminente”, dijo Konfino.
“Es retrógrado en cuanto a garantías constitucionales porque es restrictivo quien puede y quien no presentar un amparo ante un daño inminente”, completó.
Konfino mencionó estadísticas de Amnistía Internacional que hablan de más de 500 muertes en Estados Unidos entre 2001 y 2012 por el uso de las Taser y aseguró que “está probado en el expediente que la amenaza es real”,
“Hay muchos que se agarran del argumento que es mejor una neopicana que un arma de fuego, es decir es mejor que torturen una persona a que lo maten”, manifestó.
“La cuestión es que la Policía Metropolitana no usa las armas de fuego para repeler una manifestación o para atrapar a un delincuente sino durante un tiroteo o cuestión de última instancia. Puede ser suplido con fuerza física, tomas, entrenamiento deportivo para reducir a un delincuente y no recurrir a la tortura”, agregó.
Criticó que la Policía Metropolitana “ni siquiera tenía un protocolo para las Taser cuando la estaban adquiriendo” y aseguró que una vez que sean notificados del fallo interpondrán un Recurso Extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia.

Pronunciamiento de la Izquierda
Dirigentes de diversas expresiones de la izquierda y la centroizquierda de la Ciudad de Buenos Aires repudiaron hoy la habilitación judicial para que la Policía Metropolitana pueda utilizar las pistolas eléctricas Taser al considerar que se va a “reforzar el accionar represivo” de esa fuerza.
La sala II del Superior Tribunal de Justicia (TSJ) porteño revocó el fallo que impedía al gobierno de la ciudad comprar “armas no letales Taser X26”, pistolas eléctricas cuya utilización fue cuestionada mediante una acción que las consideró “un elemento de tortura”, por entender que “no se había planteado un caso judicial”.
El dirigente y candidato a primer legislador por Camino Popular, Itaí Hagman recordó que “la Policía Metropolitana tiene pésimos antecedentes, como la represión en el Parque Indoamericano, la Sala Alberdi o el Hospital Borda” y reafirmó que estas armas “pueden ser utilizadas para la tortura”.
“El fallo, que dice que se van a adaptar a las recomendaciones del Comité contra la Tortura, supone ignorar el accionar real y concreto que ha tenido esta fuerza a lo largo de los años”, añadió.
También el Frente de Izquierda repudió la medida judicial y lo hizo a través de las declaraciones del legislador porteño Marcelo Ramal, quien dijo que el macrismo “está tomando las disposiciones para reforzar el accionar represivo” de la Metropolitana.
En su análisis político, Ramal recordó que uno de los principales impulsores del uso de las Taser, el ministro de Seguridad porteño Guillermo Montenegro, apoya la candidatura de Gabriela Michetti, quien “es presentada con un halo de transparencia de la gestión” del Pro.

Aníbal Fernández
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, calificó hoy de “un despropósito superlativo” y “una experiencia horrible” la compra de las pistolas eléctricas Taser para la Policía Metropolitana, autorizada ayer por el Tribunal Superior de Justicia, y añadió que “para Mauricio Macri será un placer ver un tipo revolcándose en el piso torturado por tan solo asistir a una manifestación”.
“No estamos en absoluto de acuerdo con esa visión respecto de la tarea para ordenar las cosas que están sucediendo en las calles, y se puede hacer sin sangre y sin heridos”, manifestó el funcionario nacional en declaraciones formuladas esta mañana en el ingreso a Casa de Gobierno.
En ese sentido, Fernández explicó que “desde 2001 a la fecha en Estados Unidos y Canadá hay más de 70 muertos por las descargas” eléctricas de las pistolas.
El funcionario nacional recordó asimismo que durante la toma del Parque Indoamericano, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, “como si fuera John Wayne, nos pedía que le diéramos la Policía Federal para sacar a los manifestantes en un ratito”.
“Una fuerte represión pareciera que es la única forma que conoce”, manifestó el ministro coordinador, y sobre la adquisición de las pistolas Taser consideró que “para Mauricio Macri será un placer ver un tipo revolcándose en el piso torturado tan solo por asistir a una manifestación”.
Asimismo, sostuvo que “si Mauricio Macri cree que esta es la forma y el Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires lo ampara sacando este fallo, me parece un despropósito. Simplemente eso de torturar la gente no me parece que sea algo feliz”.