PARLAMENTO DE LAS MUJERES

 Unas 60 mujeres protagonizaron hoy una sesión simbólica en la Legislatura porteña para presentar propuestas orientadas a eliminar toda forma de discriminación y en pos de una equidad de género entre las que se incluyeron un protocolo de aborto no punible para la Ciudad, la entrega de preservativos femeninos, subsidios a víctimas de violencia y políticas públicas para las personas en situación de prostitución.

Bajo la consigna “Parlamento de las Mujeres”, representantes de organizaciones no gubernamentales tomaron las bancas de la Legislatura y desde allí dieron a conocer cientos de iniciativas en el marco de una primera sesión que se completará en setiembre con un segundo encuentro para aprobar, siempre simbólicamente, los proyectos.

Luego, esos textos sí serán ingresados formalmente a la Legislatura por parte de las diputadas María Elena Naddeo, que preside la Comisión de Mujer, Infancia y Adolescencia; y María José Lubertino, de la Comisión especial de Igualdad de Oportunidades y de Trato.

“Esta es una interesente propuesta de trabajo legislativo y de articulación con el movimiento de mujeres que vienen luchando desde hace años para que inunden esta Legislatura con proyectos, reclamos y demandas y abran este canal a la sociedad”, explicó Naddeo a la prensa.

Lubertino, en tanto, sostuvo que “esta forma de participación activa de la sociedad es muy importante sobre todo cuando el gobierno del PRO ha implicado un retroceso en la gestión de políticas públicas con perspectiva de género”.

“Hoy es el día internacional de salud de las mujeres y tenemos todavía en la Ciudad de Buenos Aires una agenda absolutamente cargada de demandas, donde no se ven avances sustantivos y donde hay una insensibilidad e incomprensión de la temática”, agregó.

En la sesión, Fabiana Túñez, coordinadora de la Casa del Encuentro -asociación dedicada a la asistencia de mujeres en situaciones de violencia sexista, explotación y trata con fines de prostitución- sostuvo que este Parlamento servirá para “que la sociedad civil y aquellos que estamos en el campo hagamos un aporte al Estado”.

Puntualmente, Túñez presentó una propuesta destinada a que el Gobierno porteño dé un subsidio integral para las víctimas de violencia de género y trata y otro proyecto para que en el próximo presupuesto se incrementen los fondos a la Dirección de la Mujer para programas relacionados con la prevención y la asistencia.

En tanto, la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer, que preside Mabel Bianco, planteó establecer un protocolo de atención de los abortos no punible, acorde al fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que garantice sin ningún tipo de discriminación la interrupción del embarazo en los casos de riesgo para la vida y la salud y de violación o atentado al pudor.

Además, promovió una iniciativa para incorporar el preservativo femenino a los métodos de prevención del VIH que el Ministerio de Salud porteño entrega gratis a la población, especialmente para mujeres adolescentes y adultas.

Por su parte, Graciela Collantes, de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos, planteó un proyecto que busca proteger a las personas en prostitución de la violencia social e institucional.

Según precisó, la idea es “articular servicios y políticas públicas tendientes a revertir las condiciones estructurales que generan, refuerzan y sostienen la prostitución, y garantizar el acceso prioritario de las personas en prostitución a las políticas universales de salud, educación, trabajo y vivienda”.

Ana del Cueto, del Foro Permanente de Niñez, Adolescencia y Familia la Universidad de Madres de Plaza de Mayo, elevó un proyecto que obliga al Estado a “dar cumplimiento efectivo a la ley de educación sexual”, así como la creación de un Observatorio de la aplicación de los derechos de mujeres, niños y adolescentes.