PADRES Y DOCENTES RECUPERAN UNA ESCUELA

La comunidad educativa de Parque Patricios encontró una solución a la falta de vacantes en escuelas oficiales. Desde la última semana de febrero, docentes, padres y madres trabajan a destajo en la recuperación de una escuela pública abandonada desde el año 2009. De ahora en más, y por iniciativa popular, el establecimiento se denomina “escuela recuperada Carlos Fuentealba”, en homenaje al docente asesinado, por la espalda y a quemarropa, por un oficial de policía en la provincia del Neuquén en 2007.
La falta de respuesta de parte del Gobierno porteño a la crisis educacional que se vive en la Ciudad, motivó a la comunidad educativa a tomar el edificio abandonado de la calle Manuel García 378, y comenzar las arduas tareas de refacción. De inmediato, la iniciativa contó con el apoyo de comuneros, organizaciones sociales y vecinos que acercaron propuestas y materiales de trabajo.

“Estamos en el sexto día de toma y aunque no contamos con muchos recursos, en este tiempo ya arreglamos el tanque, el baño y preparamos las paredes con enduido para que las pinten”, decía esta mañana Lucila González, integrante de la multisectorial “Ningún chico sin vacante”.
En tanto que Damián Drescher, docente de ese distrito, insistió en la necesidad de reabrir la escuela y contó que el viernes se presentó una nota en el Ministerio de Educación porteño “pidiendo a (Esteban) Bullrich que nos atienda, que vengan de la secretaría Infraestructura para ver las obras que hacen falta y que se concursen los cargos docentes para el funcionamiento de la institución”.
“Entendemos que el nivel inicial es el más golpeado del distrito y aún no se presentó ningún funcionario macrista; no nos vamos a ir hasta que nos den respuestas y los cargos se estén concursando”, apuntó.
Drescher agregó que, con ayuda de los vecinos, están haciendo un relevamiento de niños sin vacante en la zona: “Estamos recorriendo el distrito y anotando en la puerta de la escuela, para saber cuántos sin vacante pueden concurrir a este establecimiento”, dijo.
Por su parte, González precisó que participan de la medida vecinos, docentes y algunas organizaciones sociales: “la idea es recuperar la escuela y sostener la toma con actividades, nos vamos turnando para cubrir las guardias. Llevamos casi una semana de toma y todavía no se acercó nadie del Gobierno de la Ciudad a decirnos nada; estamos muy cerca de la fecha de inicio de clases y el edificio mejoró. Creemos que con decisión política podríamos arrancar el ciclo lectivo 2014”, subrayó.

Según los vecinos, el edificio está abandonado desde hace ocho años y tiene ocho aulas, por lo que podría albergar a unos 200 chicos. “Algunas personas que nos ayudaron y saben de construcción nos dijeron que la escuela se podría habilitar en 15 días; hay que contemplar que tiene años de abandono, pero nosotros ya limpiamos y preparamos las paredes, habría que revisar las instalaciones de gas, luz y agua”, precisó Drescher y convocó a un abrazo a la institución el jueves a las 17.

Los vecinos reclamaban además contra las ‘aulas container’, los subsidios a las escuelas privadas y la superpoblación en las aulas, además de pedir la anulación de las inscripciones online.