MONUMENTO AL INDIO AMERICANO

El monumento al Indio Americano es mucho más que una escultura porque representa la espiritualidad de los pueblos originarios, su historia e identidad, sostiene Juan Bautista Aramayo, el hombre que hace 20 años cuidaba la obra en el barrio porteño de Chacarita..
Oriundo de localidad de Cachi, en la provincia de Salta, Aramayo siente una familiaridad especial por la escultura de bronce que lleva el nombre de “Los Andes” porque representa tres pueblos andinos: diaguitas, coyas y huarpes. “El gobierno no tendría que haber sacado el monumento. Fue una gran desazón ver que no estaba en su lugar”, dice.
La escultura, de tres metros de alto, dos de ancho y emplazada casi en Olleros y Corrientes, era lugar de encuentro de pueblos originarios para celebrar sus fiestas y rituales.
Al lado del monumento se puede ver “la boca de la madre tierra”, agujero que se realiza para agradecerle a la Pachamama los alimentos que ella da a sus hijos, contó Aramayo.
Para José Cuenca Cruz, del pueblo coya, “el retiro de la obra fue una provocación del gobierno porteño”.
“Estamos viviendo una transformación profunda de los pueblos originarios. Los que somos descendientes no podemos permitir atropellos”, afirmó Cuenca Cruz y recordó el conflicto suscitado por el traslado del monumento a Colón.
El abogado diaguita Benito Spíndola señaló que el proceso de los pueblos exige hoy un respeto mayor “porque ya quedó atrás el tiempo de los procesos integracionistas, cuando se desconocía la diversidad y la identidad de cada comunidad”.
“Este es para muchos un lugar singular. Se reúnen y celebran su cultura, su comida, su música y su espiritualidad”, explicó Spíndola.
La diputada porteña María Elena Naddeo dijo que al menos “el gobierno debió haber señalizado el lugar, para que estas personas y los vecinos no se alarmaran por la falta del monumento, que en un primer momento creyeron que habían robado”.
Naddeo consideró además que los funcionarios que dispusieron el retiro de la escultura “debieron consultarle a la comuna y ponerse en contacto con quienes se quedaron sin la figura simbólica que preside la ceremonia del 19 de abril”.