MARCHA DEL ORGULLO

La lucha por mayor “igualdad real” que consolide el respeto social ganado para la diversidad sexual convocó a miles de personas a la XXIII Marcha del Orgullo, que se realizó desde Plaza de Mayo hasta Congreso, donde una multitud coronó la “celebración de la libertad”.
“La marcha del orgullo es un acontecimiento único, es una celebración de la libertad, la diversidad. Una hermosa manifestación pública y ciudadana de la Democracia, donde festejamos los logros obtenidos y reclamamos los que faltan”, dijo Pedro Paradiso Sottile, secretario de la la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).
La concentración comenzó al mediodía en la Plaza de Mayo, donde organizaciones políticas y sociales dedicadas a la lucha por los derechos de género y la diversidad sexual, exhibieron sus carrozas con banderas multicolores, en una fiesta de baile y color.
Nicolás y Carina son un matrimonio de Almagro que decidió sumarse a la marcha, “porque creemos que hay luchas que son de todos. Es la cuarta vez que venimos y es una fiesta con miles de personas festejando la libertad”.
“La mayor conquista que logramos es sentir orgullo y vencer el sentimiento de vergüenza que intentaron imponernos. Y eso es esta marcha: la expresión de nuestro orgullo”, reivindicó César Cigliutti, presidente de la CHA, uno de los colectivos históricos que iniciaron esta celebración hace 23 años, cuando se juntaban apenas 300 personas, la mayoría con máscaras para no ser identificados.
Con aires nuevos y de plena inclusión, Natalia llegó con su novia Paula desde Castelar. “En casa saben desde hace poco que estoy de novia con una chica y la verdad que me bancaron, pero hay que venir igual acá porque hay muchas y muchos a los que les es difícil poder blanquear y esta es una manera de hacerles el aguante”, contó.
Carlos tiene 43 y llegó a la Plaza de Mayo disfrazado de personaje de lucha libre, desde abajo de la máscara contó que “cuando empecé a salir con chicos no me imaginé que un día iba a poder esta frente a la Casa Rosada en una fiesta con tanta buena onda, hoy esto es un disfraz pero en otro momento hubiese sido una máscara para esconderme”.
El lema de esta edición fue “Por más igualdad real: Ley Antidiscriminatoria y Estado Laico”, ya que “la ley anti discriminatoria actual se aprobó en 1988 y prácticamente está obsoleta, con algunas categorías de las que se habla en la ley también caducas, como la palabra ‘raza’, pero además porque los mecanismos procesales que establece no funcionan al momento de denunciar una discriminación”, dijo  Julieta Calderón, de la secretaría de Juventud de la Federación argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans.
La activista afirmó que “se necesita a través de una nueva ley anti discriminatoria transformar los mecanismos procesales para que se pueda erradicar de forma fehaciente la discriminación”.
En este sentido, el diputado nacional del FPV Andrés Larroque presentó en las últimas horas un proyecto de ley contra la discriminación que incorpora aspectos que no estaban regulados en la ley actual y que “tiende a ampliar la frontera de derechos de todas las personas y va en línea con el Plan Nacional Contra la Discriminación”, aprobado por el presidente Néstor Kirchner en 2006. Al respecto, el diputado señaló,”la propuesta plantea como objeto principal promover y garantizar el principio de igualdad y no discriminación, reconociendo los avances que se han realizado en los últimos años a nivel nacional, regional e internacional, tendientes a afirmar la vigencia y ejercicio de los derechos humanos”.
La celebración terminó en la plaza de los Dos Congresos, donde la comisión organizadora, conformada por una treintena de organizaciones sociales, realizó los ya tradicionales abucheos y reconocimientos a personalidades que acompañan la lucha de la comunidad LGBTIQ, y un recital de las “Viudas e Hijas del Rock and Roll”.